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miércoles, 26 de diciembre de 2018

Entendimiento e intelecto en la Antigua Grecia

Entendimiento en la Antigua Grecia

El concepto de Entendimiento en la Antigua Grecia será revelarte en toda la historia de la filosofía, pues estos hombres fueron los primeros en describir la adquisición del conocimiento. El acto de conocer siempre ha sido de mucha complejidad entre los griegos,sobre todo entre los sofistas quienes por medio de figuras retóricas podían caracterizar al entendimiento como ellos quisieran, incluso considerarlo algo inútil.

Perspectiva de los sofistas

Protágoras

En este blog ya habíamos tenido un apartado sobre los sofistas y sus intrincados razonamientos lógicos, muchas veces difíciles de comprender pero no por eso menos meritorios. 

El conocimiento de Protágoras era muy particular y también muy inteligente. Se basaba en una subjetivización de la realidad donde todo podría ser totalmente verdadero. De ahí que tengamos su famosa frase:

''El hombre es la medida de todas las cosas''

¿Qué significa esto? que si a mi me parece que una manzana es verde, a otra persona le parecerá roja y los dos estaríamos en la verdad; por lo tanto, la verdad sería relativa. Obviamente, las consecuencias de este planteamiento serán analizadas por Platón quien las refutará sin ningún problema, al ser esta una doctrina extrema. 

Gorgias

Gorgias tenía un tratado llamado ''El tratado del no-ser'' donde se presentaban sus tres proposiciones fundamentales del ser y el no ser. 

Primera proposición: ''Nada existe''

¿Qué quiere decir esta gran aseveración? Entendámoslo de la siguiente manera. 

Si una cosa existe, entonces esa cosa debería ser eterna. Sin embargo, las cosas eternas (el ser) no tienen ni principio ni final, por lo que no podría estar en ninguna parte; por lo tanto, no existirían. 

Mientras tanto, las cosas que no existen (el no-ser) no son eternas y deberían empezar a ser. No obstante, antes de empezar a ser tendrían que no-ser; por lo tanto, como el no-ser no se puede crear tampoco existirá. ¿Cómo podría el no-ser ser si no es? 

Segunda proposición: ''Si algo existe no puede pensarse''


Esta quizás pueda ser la proposición más difícil de entender de Gorgias, pero trataremos en lo sucesivo de esclarecerla. 

Lo primero que tenemos que imaginar es que si algo existe puede ser pensado, mientras que lo que no existe no puede ser pensado

Lo que existe: es pensado
Lo que no existe: no es pensado

Sin embargo, si lo pensado existe entonces cualquier cosa que pudiera pensarse podría existir; por ejemplo, un unicornio, un centauro o un minotauro. Como estos seres no existen pero sí son pensados, entonces lo pensado no existe y esto significa que la primera premisa estaría mal. Por otro lado, lo no-existente no podría ser pensado, no obstante sí se puede pensar lo no-existente (el unicornio, el centauro y el minotauro). 

Por lo tanto, como ninguna de estas premisas ''Lo que existe es pensado'' y ''Lo que no existe no es pensado'' es acertada, Gorgias deduce que las cosas que existen no pueden pensarse, porque de lo contrario, entonces lo pensado existe. 

Lo que existe es pensado (pueden pensarse seres mitológicos)
Lo que no existe no es pensado (los seres mitológicos no existen, pero pueden ser pensados).

La consecuencia de la doctrina de Gorgias será tremenda, pues separa el ser del pensamiento. Es decir, no se puede pensar el ser y el ser no puede ser pensado. 

Tercera proposición: ''Si algo fuese pensado, no puede comunicarse''

Esta proposición ya es mucho más fácil que las dos anteriores. ¿Podríamos comunicar lo que pensamos? veámoslo de la siguiente manera. 


El lenguaje del ser humano no comunica el color, ni el sabor, ni las experiencias de otro ser humano. El lenguaje en este caso sería inútil, ya que si yo le digo a otra persona que la manzana es dulce siendo que esta persona nunca ha probado la manzana; dicha persona nunca podrá descubrir por medio de las palabras el concepto de ''dulce''.

Todos estos planteamientos ya han sido refutados en la historia y si quieren ver las respuestas hagan clic aquí.


Perspectiva de los presocráticos

Anaxágoras

Una teoría aún más formal la tiene el filósofo presocrático llamado Anaxágoras. Este filósofos nos hablaba sobre el concepto de ''Nous'' que en griego antiguo denominaría la inteligencia. Para Anaxágoras el Nous sería el espíritu mismo, es decir, la parte más elevada del alma. 

El ''Nous'' sería el origen del universo el cual tiene una naturaleza etérea que puede incluso insertarse en los recovecos de la materia. También sería algo independiente del cuerpo y dominaría todas las formas de vida existentes, de hecho, la manifestación del Nous se da justamente en el movimiento.

Parménides

El filósofo Parmenides nos dirá que no podremos encontrar la verdad en la opinión de los mortales, ya que esta siempre está cometida a la generación y la corrupción lo que quiere decir que solamente podemos fiarnos del Nous, el cual no estaría en la realidad sensible. Una cosa es la percepción y otra cosa es el ''Logos'' (conocimiento)

Empédocles

Empédocles será el filósofo que plantea el concepto de semejanza y desemejanza en el entendimiento, es decir, ''lo semejante se une con lo semejante''. 

''Por la tierra conocemos la tierra, por el agua conocemos el agua, por el fuego conocemos el fuego, por el amor conocemos el amor y por el odio conocemos el odio''

Esto es llamado el ''Principio de semejanza'' el cual uniría el conocimiento con la sensación. En efecto, la amistad y la enemistad se unen por el amor y se separan por el odio, a través de lo que él llamaba ''átomos'' que eran pequeñas estructuras físicas que estaban por todos lados; así, tanto el conocimiento como la sensación serían semejantes. 

Perspectiva de los filósofos


Platón

El planteamiento de Platón básicamente está cimentado en que el hombre tiene el conocimiento en su interior, es decir, en el alma. Platón tuvo muchos problemas al enfrentar las teorías sofistas, pero resolvía estos problemas de manera fácil. Como para Platón el conocimiento estaba en el alma, no era problema que el concepto de las cosas hubiera que buscarlo en alguna parte. Más bien, el conocimiento interior había que despertarlo por medio de la enseñanza


Un ejemplo de esto es cuando un alumno de Gorgias, Menon, pone en duda el entendimiento a la hora de investigar algo;por ejemplo, "¿como vamos a investigar algo si ese algo es nuevo,es decir, desconocido? Y si comenzamos a investigar algo ¿con qué objeto si ya lo conocemos''.

Por supuesto, en el mismo diálogo de Platón llamado "Menon" , el filósofo griego refuta este planteamiento diciendo que existe un conocimiento interior en nuestra Alma, y que este es el que nos permite saber las cosas, solamente basta despertarlo. De alguna manera, Platón dirá ''aprender es recordar'' 



Aristóteles

Si bien existieron muchos filósofos que hablaron sobre el entendimiento, en esta entrega comenzaremos a hablar sobre Platón y Aristóteles. Ambos acordaban que el entendimiento se definía como el acto de pensar, y que por aquello, este daba limites y órdenes a las cosas.

Estas actividades estarían centradas en las facultades más intelectuales del Alma como lo son la ciencia y la dianoia. Estas son contrarias tanto a la opinión como a la creencia. Es por esto que el mismo Platón decía que la opinión, la imaginación y los sentidos como un aspecto inferior en cuanto al conocimiento inteligible.

Por su parte, Aristóteles define el entendimiento de la siguiente manera:

"Aquello por lo cual el Alma razona y comprende"

Principalmente, lo que quiere decir con esta frase Aristóteles es que el conocimiento nos viene desde afuera y hay que buscarlo en las cosas materiales, lo cual es contrario a lo que sostenía Platón. 

Por otro lado, Aristóteles también propone que el intelecto está dividido en dos perspectivas: intelecto activo (o agente) e intelecto pasivo (o material).

Para Aristóteles, en toda la naturaleza existe el género y la especie, incluso en el alma. Por un lado existe el intelecto que tiene en potencia el ser de todos los objetos, y por otro, el ser que los produce, comportándose como una especie de luz que hace pasar en acto al color de las cosas. Además, este entendimiento productor sería separado, impasible, eterno e inmortal. 

Sin embargo, aquí surge un gran dilema que el estagirita no resolvió del todo.

''¿Pertenece este intelecto al alma o pertenece a la divinidad ya que es incorruptible e inmortal?


Perspectiva de los peripatéticos

Alejandro de Afrodisias

Como sabemos, los peripatéticos fueron los estudiantes y seguidores de Aristóteles. Uno de ellos fue Alejandro de Afrodisias quien interpretó lo dicho por Aristóteles de una manera muy particular. Este filósofo nos decía que existía un intelecto que recibía todo del intelecto activo, es decir, aquel intelecto universal o intelecto agente del cual hablaba Aristóteles

Dicho intelecto se llamaba ''intelecto material'' que también recibía de nombre ''intelecto potencial'' o ''intelecto posible'', ya que este pertenecía a la materia y está separado del intelecto agente. Este además de todo es inseparable del cuerpo, y el intelecto activo ''actualiza'' el intelecto potencial que está en el hombre. 

Afrodisias fue el responsable de que los árabes siguieran desarrollando esta teoría desde distintas perspectivas. 

Temistio

Temisto fue otro comentador de Aristóteles quien postuló lo contrario de Alejandro de Afrodisias. Para Temistio, el intelecto potencial era separado de la materia, impasible y sin mezcla con respecto al cuerpo. Por lo tanto, para Temistio tanto el intelecto agente como el intelecto posible tenían las mismas características; ambos son incorpóreos, separados y sin mezcla.

Conclusión

Las consecuencias que traerá este concepto en la historia de la filosofía serán realmente difíciles de aclarar para los filósofos posteriores a los griegos. Sin embargo, no nos puede dejar de asombrar el ingenio y lo agudo de sus pensamientos al plantear la separación del intelecto. Podríamos decir que el problema del entendimiento, si bien comienza con los sofistas griegos, se pone aún más complejo con los alumnos de Aristóteles

viernes, 21 de diciembre de 2018

San Alberto Magno - Sobre el alma (Libro III: Facultades aprehensivas y motrices) (Tratado II: La parte racional del alma) (Parte II: Los intelectos)

Hemos visto la primera parte de este tratado la cual resultó larga y también difícil de entender, pero ya nos acercamos al final. Tenemos al menos 7 capítulos más que nos separan del final, aunque no del final del tratado mismo sino que del tema que ha concernido a esta parte. De lo anterior aún nos quedan ciertas dudas sobre el intelecto y el alma, pero lo que nos queda muy claro es que el intelecto es una parte del alma y que está separado de ella. Veamos que nos tiene ahora San Alberto Magno

Referencias:

(1) Entiéndase que las palabras ''inteligible'' pueden tomarse como homònimos: sustantivo la primera; adjetivo la segunda. 

Sobre el alma

Tratado II: La parte racional del alma

Capítulo XIII: Solución de las cuestiones anteriores


Hay dos cosas que San Alberto Magno se propone terminar en este tratado:

  1. El intelecto es separado en todos los hombres
  2. El intelecto posible es lo mismo que la materia

En la primera parte ya vimos que el intelecto es separado del cuerpo, pero que su parte intelectiva se comunica con el cuerpo. Así es que el cuerpo también lo hace a través de la fantasía y la imaginación. 

Para Alberto Magno, lo Universal existe por doquier y siempre, y es idéntico en todas la almas. Por otro lado, el intelecto posible es distinto en todos los hombres, pues unos son diferentes a otros, en otras palabras el intelecto posible está relacionado con el intelecto especulativo. 

La segunda cuestión planteada ta se refutó hace algunos capítulos, pero no está mal recordarla. Vemos que el intelecto puede abstraer cualquier forma universal, por lo que este sería el principal argumento en contra de la similitud entre la materia y el intelecto posible. 

Capítulo XIV: El intelecto es separado y sin mezcla

San Alberto Magno presenta 10 argumentos para sostener que el intelecto es separado y sin mezcla:

  1. El intelecto no se destruye, la materia sí. El intelecto no es una facultad orgánica. 
  2. Ninguna facultad orgánica se aprehende a sí misma (ejemplo, la imaginación no se imagina a sí misma).
  3. Una facultad orgánica no aprehende las características de un órgano.
  4. Si una facultad se aprehende sí misma, tendría que hacerlo por medio de un instrumento como el espíritu. 
  5. La facultad corpòrea no aprehende un objeto débil después de aprehender uno intenso. 
  6. Así como los animales solo tienen facultades corpóreas, el hombre tiene facultades racionales. 
  7. Las facultades orgánicas se debilitan empezando los sesenta años. 
  8. Si el intelecto fuese una facultad del cuerpo, sólo entendería la forma una vez ésta estuviera en el cuerpo. 
  9. Cuando lo inteligible se despoja de medidas, ubicación y figuras, se vuelve inteligible(1).
  10. El intelecto es infinito e indeterminado, la materia no lo es.

De esta forma, tenemos todos los argumentos para establecer que el intelecto está separado del cuerpo. 

Capítulo XV: El intelecto no se mezcla con el cuerpo

Parecen suficientes los argumentos de Alberto Magno, pero aún queda decir que el intelecto no se mezcla con el cuerpo por una razón muy simple: si esto fuera así, entonces el intelecto debería tener características materiales como el frío, el calor, la humedad, etc. 

Lo material siempre se ve saturado por el exceso del mundo sensible; sin embargo, por más saturación que exista, el intelecto posible podrá abstraer las formas de todo aquello sin saturarse. 

Capítulo XVI: Un solo sentido puede distinguir entre sensibles e inteligibles

En efecto, podemos ver cualquier objeto en cuanto existencia material e inteligible; por ejemplo podemos saber que el agua existe en cuanto podemos tocarla, y que también existe en cuanto sabemos sus propiedades. 

En este respecto, tanto el sentido como lo inteligible trabajan de forma separada, pero de alguna manera el hombre conoce las dos. ¿Qué es aquello que nos ayuda a conocer tanto la materia como lo abstracto? la respuesta es el alma. Ella es la que puede discernir entre lo sensible y lo inteligible, podríamos decir que estos dos últimos aspectos se complementan para que el alma pueda conocerlos finalmente. 

Capítulo XVII: El intelecto como sujeto de la recepción

El intelecto tiene que verse como una tabula rasa que no contiene nada desde un principio, pero que luego comienza a formarse en ella la escritura. De este modo, llamaríamos al intelecto posible como una especie de elemento receptivo que recibe toda la información sin materia, sin movimiento ni tiempo. Tanto es así que el intelecto logra incluso entenderse y pensarse a sí mismo. 

Capítulo XVIII: La composición del alma

Siendo la materia la potencia de todas las cosas, esta no puede moverse o manejarse por sí misma; por lo tanto, esta necesitará de una propiedad incorpórea y es ahí donde entra el intelecto. El intelecto sería el agente que da la forma a la materia para que esta finalmente sea completa. 

Sin embargo, existe una diferencia entre el intelecto agente y el intelecto posible. Mientras el intelecto posible puede entender lo que es externo a él y a él mismo, el intelecto agente sólo entiende lo que tiene que ver con el sujeto. 

Alberto Magno se place mucho con la explicación de Averroes sobre los intelectos:

''Tanto la materia como la forma necesitan principios; la materia es principio de las cosas corpóreas, mientras que el intelecto es principio de las cosas incorpóreas''

Otra diferencia que está entre el intelecto posible y el intelecto agente, es que el agente obra universalmente y el intelecto posible recibe lo universal. 

Capítulo XIX: Intelecto posible, agente y especulativo

En este último capítulo Alberto Magno describe tanto el intelecto posible, el intelecto agente como el intelecto especulativo:

Intelecto agente

  • Este se dedica a la abstracción de formas inteligibles para hacerlas simples y universales.
  • Ilumina el intelecto posible.
  • No puede entenderse a sí mismo.
  • Es primero en acto.

Intelecto posible o material

  • Se relaciona con las formas producidas por la fantasía.
  • Recibe todo el conocimiento universal abstraído. 
  • Puede entenderse a sí mismo.
  • Entiende a través de los fantasmas de la fantasía

Intelecto especulativo

  • Cambia y modifica su forma.
  • Cambia de la potencia al acto.

Puede pensarse que como el intelecto agente es primero que el posible, ambos son compuestos. Sin embargo, esto no es correcto porque ambos son en realidad una unidad, aunque sus funciones sean distintas. En efecto, nunca podremos decir que el intelecto es algo material, pues este siempre es inteligible. 

Conclusión

Hemos finalizado el segundo tratado sobre el intelecto, y a su vez la segunda parte de las facultades. Es grato de ver que Alberto Magno coincide con las teorías de Averroes con respecto al intelecto posible, haciendo mucho más entendible el concepto, pues de negarlo implicaría una crear una confusión aún más grande. Nos quedan dos tratados más con respecto al alma y terminamos todo lo referente a este concepto.