domingo, 11 de agosto de 2019

La Democracia por Platón y Aristóteles

Se decía que la democracia ateniense era una de las mejores formas de gobierno ¿fue tan así?

La democracia por Platón y Aristóteles

Los dos filósofos más importantes de la historia no quedaron exentos de este concepto tan importante en el gobierno de las naciones. Sin embargo, ambos tenían visiones distintas en cuanto a los distintos regímenes de gobierno y sobre todo en la democracia. Veamos la visión de los dos grandes filósofos. 

Visión de Platón

La visión de la democracia en Platón aparece en el tercer libro de La República cuando Sócrates discute este término con su amigo Adimanto. 

La democracia se originaría después de la oligarquía. Esta nacería debido al deseo insaciable de los ciudadanos de obtener riquezas, es decir, los pobres no aguantan estar en la misma situación. La solución para pasar de una oligarquía a una democracia sería la promulgación de una ley que obligue a los ciudadanos actuar a favor de la virtud. Así no habría riquezas excesivas y más que al dinero, los ciudadanos se dedicarían a la templanza. 

Entonces la democracia se originaría por la dura batalla que tienen que enfrentar los pobres contra los ricos. Esta es llevada ya sea por medio de las armas o por medio de la intimidación.


En este modo de gobierno se pueden encontrar las más diversa de las naturalezas en los hombres debido a que en este sistema de gobierno, la libertad es algo fundamental. Cada cual vive como se le plazca. Por lo tanto, este sería el más bello de los sistemas políticos que existe. 


Antes de proceder a indagar al hombre democrático, Sócrates comienza a mencionar los deseos necesario, innecesario e ilegales:


  1. Deseos necesarios: Aquellos que no podemos rechazar y su satisfacción nos beneficia.
  2. Deseos innecesarios: Aquellos que se orientan la gasto y no a la adquisición.
  3. Deseos ilegales: Aquellos deseos que trasgreden las leyes y se acercan a la perversión.


Los deseos de riqueza y honores hasta la saciedad, corresponderían al hombre oligárquico mientras que los necesarios a los democráticos. El transito que ocurre para pasar de un hombre oligárquico al democrático, es justamente escoger la virtud como el máximo deseo y despojarse de los otros deseos.


La democracia también tiene un defecto dice Sócrates a Adimanto. Pero antes de indagar en él, se proponen hacer un sumario de las cosas que desvían a los dos últimos gobiernos mencionados:
  • El bien de la oligarquía es la riqueza, pero el exceso de ésta misma la lleva a la ruina.
  • El bien de la democracia es la libertad pero el exceso de ésta misma la lleva a la tiranía.
Lleva a la tiranía, ya que la democracia pierde el control de la libertad que le otorga a los ciudadanos, por eso, debe intervenir un tirano a poner orden en la ciudad. En esta libertad, el respeto no existe y el gobernado no muestra ningún respeto por el gobernante, así como el padre no muestra ningún respeto al hijo ni el hijo a su padre, puesto que todo es libertad.


Así, de la democracia saldría la tiranía, como del exceso de libertad nace la más excesiva esclavitud. Sócrates menciona que hay un tipo de enfermedad que nace de la oligarquía y termina esclavizando a la democracia. Esta enfermedad la traen los hombres perezosos, los hombres que aprovechándose del régimen toman las circunstancias a su favor, y no aportan nada a la ciudad. 

Sócrates lo trata de explicar dividiendo la ciudad democrática en tres partes:
  1. La primera parte estará compuesta por los ciudadanos licenciosos, los zánganos. 
  2. La segunda por los ricos (de quien los zánganos se aprovechan).
  3. La tercera es el pueblo quien hace su trabajo con sus propias manos. 
Es el pueblo mismo quien al ver destruida la democracia, hace emerger a un nuevo gobernador para que ponga orden en el desorden que produce el exceso de libertad. 

En resumen, de acuerdo a Platón, la Democracia sería la peor forma de gobierno. 


Visión de Aristóteles

Ahora tenemos la visión de Aristóteles quien en numerosos textos nos deja la descripción de lo que el pondera como Democracia.

La democracia es la forma de gobierno más duradera y consistente de acuerdo con Aristóteles. La democracia tiene muchos elementos en sus principios y la combinación de estos van formando distintas especies de democracia. 

Las causas de la variedad o especies de democracia son las siguientes:
  • Distintas clases que la componen: labradores, artesanos y mercaderes.
  • Las instituciones de la democracia que cambian por medio de las clases anteriormente mencionadas. 

Desde estos dos puntos surgen distintas especies de democracia, en los siguientes capítulos veremos más en detalle dichos principios. 

Principios

El principio fundamental de la democracia es la libertad porque se gobierna y se es gobernado por turnos. En este sentido, la democracia no se basa en una igualdad por méritos (como en la aristocracia o la oligarquía), sino más bien en una igualdad numérica. Por lo tanto es la mayoría quienes deben tomar las decisiones y dicha mayoría son los ciudadanos.

Ciudadanos 

Así como la elección representa un fundamento de la libertad, la vida de los ciudadanos es llevada tal y como ellos quieran. El ciudadano no está obligado a obedecer, a menos que luego él también tenga que mandar y ser obedecido. 

Procedimientos democráticos

La forma de elegir magistrados o personas que se encarguen de cosas importantes difiere de otras formas de gobierno. Veamos algunas características. 


  • Los cargos públicos se eligen por todos los ciudadanos.
  • Las magistraturas deben elegirse por sorteo sin exigir riqueza.
  • Los magistrados no pueden ejercer dos veces consecutivas el mismo cargo. 
  • La justicia debe administrarse por todos los ciudadanos.
  • Las magistraturas secundarias no deben tener mucho poder.
  • Todos los cargos públicos deben ser remunerados (Asamblea general, tribunales y magistraturas inferiores). 
  • No pueden haber magistraturas vitalicias. Si las hubiera se debe analizar su continuidad por sorteo. 

Estos son los procedimientos y principios que se debe tener en una democracia. 

Igualdad y justicia

La democracia basa su gobierno en la soberanía de las mayorías, mientras que en la oligarquía la minoría ejerce la soberanía; sin embargo, las dos incurren en una injusticia. 

En efecto, la oligarquía, al poner la soberanía sólo en la minoría (los ricos) el gobierno se convertirá directamente a una tiranía. La democracia, por otro lado, distribuirá la riqueza de los ricos entre la mayoría.

Puede ser que sea factible hacer eso, pero se debe hacer imponiendo límites. Aristóteles nos presenta un ejemplo. 

Digamos que tenemos diez ricos y veinte pobres. De entre los ricos, seis de ellos tienen una posición y de los veinte pobres quince sostienen otra. Los cuatro ricos que restan del grupo se unen a los quince pobres y los cinco pobres restantes se unen a los seis ricos quedando algo así: 11 por el lado de los primeros 10 ricos y 19 por el lado de los veinte pobres anteriores. Es obvio que el segundo grupo es el que gana y así tendremos una democracia donde no se excluye a los ricos.  

Si pasara que los grupos tienen iguales votos, se decidirá por sorteo quien gane. 

Clases sociales

La clase que es más conveniente para el sistema democrático es la de los labradores. Esta clase vive de su propio sustento y no tiene tiempo para acudir a asambleas ni consejos, pues debe estar preocupado de su subsistencia. De este modo, esta clase nunca codiciará las cosas de los otros labradores o ciudadanos. 

Además, esta clase posee una robustez que las otras no poseen y por lo tanto también servirán para la guerra. 

Elección y participación de cargos públicos

Cuando se otorga el derecho a los ciudadanos de elegir ellos los magistrados, al mismo tiempo se satisface las necesidades de mando que tienen. Para las magistraturas de alto nivel es necesario exigir una alta calificación propietaria, así, sólo los mejores pueden ejercer las magistraturas y el pueblo confiará en que se llevarán las cosas correctamente.

Para que los ciudadanos participen de los cargos públicos es necesario que no se les exija mucha renta. 

Mercaderes

Aristóteles no se explaya mucho sobre los mercaderes, salvo que son quienes se pasean por los mercados y no pueden vivir sin el trabajo del agricultor. 

Conservación de la Democracia

Más importante que fundar o establecer un Estado democrático es mejor conservarlo por un largo período de tiempo. 

Los demagogos para agradar al pueblo confiscan todos los bienes materiales de los ricos, pero esto es una pésima forma de hacer democracia. Para esto, es mejor que la ley determine que se disponga de los bienes que fueron recaudados por traición, y que no se vayan al tesoro público, sino como tributo de los dioses. 

Problemas que pueden suscitarse

El vicio en la democracia puede hacerse visible cuando la ciudad es demasiada populosa y el Estado no alcanza a hacer que todos los ciudadanos participen; este es uno de los peligros más frecuentes en las democracias. Su solución sería que el Estado pida contribuciones extraordinarias para abarcar a todos los ciudadanos en la asamblea.  

Si el Estado no puede pedir dichas contribuciones y por lo tanto no puede recurrir a todos los ciudadanos, entonces los ciudadanos se tendrá que reunir en las asambleas pocas veces y por poco tiempo. 

Cuidarse de los demagogos también es importante porque ellos son los que pueden hacer que la democracia se transforme en tiranía. 


Conclusión

La visión de Platón puede ser la más complicada de aplicar a una nación, mientras que la de Aristóteles se asemeja bastante a lo que entendemos ahora por democracia. Debemos comprender que la visión que tenían los atenienses de la democracia no es la misma que tenemos ahora. Pensemos que en esos años quien era el pueblo (demos) eran aquellos mayores de 18 años, nacidos de padres y madres atenienses. Las mujeres, los esclavos y los extranjeros quedaban excluidos de este régimen. 

2 comentarios:

  1. insistiré siempre estos personajes desde el "parte-non" el diario vivir de la plebe. sanganos y trabajadores(vaqueros,mercaderes y artesanos)y desde ahí limitan los poderes de la democracia,que podrán ejercer.

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  2. Para que exista una verdadera democracia tiene que existir la libertad y no el libertinaje; la misericordia y la justicia.

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