viernes, 25 de septiembre de 2015

Aristóteles - Acerca de la generación y de la corrupción.

Sé que ya se ha hablado bastante de generación y corrupción (o destrucción), pero al parecer a Aristóteles no le gusta dejar nada sin tenerlo absolutamente claro. Seguimos con las críticas a los antiguos filósofos como Platón (su maestro), Anaxímenes,. Leucipo, Demócrito y Parménides, sobre todo con los planteamientos de las estructuras indivisibles, también llamadas átomos, a las que Aristóteles contrapone su idea de que pueden dividirse hasta el infinito. Hoy en día la existencia de los átomos es aceptada y se descara las ideas de Aristóteles sobre la divisibilidad la cual duró por más de 200 años. A pesar de ser un libro rebuscado (en mi opinión), no deja de ser interesante la teoría aristotélica de estos temas.

Referencias:

(1) Véase el tercer tratado de Física.
(2) Se refiere a los átomos.
(3) Véase los tratado de Física. 
(4) También llamado ''vacío''. Es decir, se necesita vacío en un cuerpo para conocer.
(5) Comprendiendo como dijo Empédocles que la amistad está relacionada con el movimiento natural y el odio con el movimiento forzado. 
(6) Véase Acerca del cielo.


Acerca de la generación y la corrupción


LIBRO I

Capitulo I: Conceptos de generación y corrupción

Según Aristóteles, existen opiniones diversas sobre estos dos conceptos, sobre todo de la generación: Unos dicen que la generación y la destrucción son alteraciones(1) y otros dicen que estos dos conceptos se diferencian totalmente. 

También, como vimos en análisis anteriores, Anaxágoras sostiene que los cuerpos se componen de homeómeros los cuales son infinitos en relación sinónima con el cuerpo. Mientras que Empédocles decía que los cuatro elementos (fuego, agua, aire y tierra). 

Empédocles y Anaxágoras, si bien diferían en esto, sí estaban de acuerdo en que la generación y la corrupción sólo eran alteraciones. De hecho Empédocles decía:

''No existe nacimiento de alguna cosa... sino solamente mezcla e intercambio de lo mezclado''.

Empédocles cae en una contradicción pues decía que un elemento no se genera de otro, pero que de las demás cosas todo se genera. 

Los contrarios como incremento y disminución son un tipo de alteración, pero no es que no quede nada de esa alteración, sino que queda su materia. Es decir, luego de sufrir muchos cambios lo que queda es el sustrato. 

Capítulo II: La doctrina de los indivisibles

Platón, en su libro Timeo, abarcó sólo la generación de los elementos, sin abordar los conceptos de alteración o disminución. Sobre todo en este último tema, existe un vacío que nadie ha podido explicar muy bien. Veamos algunos filósofos.

Demócrito y Leucipo consideran que la alteración se da por las ''figuras''(2), las cuales son indivisibles. Si pudiéramos dividir un cuerpo, lo último que quedaría de este quizás serían los puntos (los cuales son indivisibles)(3). Sin embargo, esto es imposible puesto que los puntos no tienen magnitud y si la tuviera tendríamos que decir que estamos hechos de puntos, lo cual no es correcto (ni correcto es que estamos compuestos de ellos).

Además, ¿cómo puede un cuerpo tener magnitud si estuviera hecho de puntos? En efecto, no podría, pues los puntos no tienen magnitud.

Para evitar estos problemas, Aristóteles nos dice que los cuerpos pueden ser divisibles en cuanto potencia e indivisibles en cuanto acto. 

Finalmente, Aristóteles nos dice que existe la generación y la corrupción en la materia,es decir, el cambio sustancial de un cuerpo representa su generación y destrucción. Mientras que la alteración sólo ocurre en la forma. 


Capítulo III: La generación absoluta

Antes que todo hay que averiguar de donde proviene la generación, así como lo hizo en su momento Parménides

Puede haber generación tanto del ser como del no-ser si los dos se vinculan con la potencia y el acto. Una cosa que aún no existe, pero que va a existir decimos que existe en potencia. En efecto, cuando una sustancia se está generando está en potencia, para convertirse en algo que sea en acto. 

Por otro lado, se le llama generación absoluta al proceso del pasar al ser y destrucción absoluta al proceso de pasar al no-ser. Por ejemplo, el líquido(generación) pasa a ser gaseoso(destrucción). En cierto sentido la generación sería la destrucción de algo y la destrucción sería la generación de algo.

La duda que surgiría sería cómo explicar el cambio que se dan en las cosas. La generación y destrucción sólo se dan en la sustancia, pero el cambio de una cosa se da a través de sus accidentes


Capítulo IV: La alteración

El razonamiento anterior ya deja bien establecido lo que es la generación y la destrucción, pero también deja claro el concepto de alteración. Si la generación o destrucción se da en la sustancia, la alteración se da en la forma o en el cambio de accidente. Por ejemplo, el cuerpo (sustrato) es lo que queda a pesar de los cambios como la enfermedad (alteración). 


Capítulo V: El aumento y la disminución

Dijimos que el cambio de esto a aquello (cambio de sustancia) es la generación (o destrucción), mientras que el cambio de las afecciones es la alteración. Quedaría establecer que el cambio de la magnitud es el aumento.

No se debe confundir el aumento con alteración o traslación, de hecho, el aumento tiene más que ver con el estiramiento de un cuerpo. El objeto que aumenta no se mueve de lugar, permanece en el mismo y se comienza a modificar estirándose. 

El aumento es el incremento de la magnitud y la disminución es la reducción de la magnitud. Es importante entender que el aumento es el incremento de una materia, no sería posible que existiera incremento en una materia sin magnitud; de hecho, esto es a lo que llamamos generación y no aumento. 

Hay tres características principales del aumento: 


  • Cada parte de la magnitud que aumenta llega a ser mayor (si crece la carne, crece cada parte de ella). 
  • Se produce por el agregado de algo.
  • Se conserva y persiste. 

Así, vemos que en la generación y la destrucción el cuerpo no persiste, es decir, no se mantiene con el cambio. Pero en el aumento (o la disminución) el cuerpo permanece y persiste. 

Capítulo VI: El contacto


Para comenzar, Aristóteles analiza este concepto partiendo de lo siguiente:


  • Todos los entes pueden combinarse y aceptar un contacto recíproco; por ejemplo, el agente y el paciente. 

El contacto consiste en tener posición, límites extremos y comunes, es decir, el contacto tiene que ver con todas las magnitudes definidas la cual tienen límites comunes. 

Si las cosas que están en contacto tienen posición, entonces también tienen lugar y magnitud. Por otro lado, uno tiene la capacidad de mover y el otro de ser movido, así como la relación agente y paciente. 

Capítulo VII: Las cosas que actúan o padecen. Lo semejante y lo desemejante

Hay muchas opiniones con respecto a lo que es semejante y desemejante. 

Unos dicen que lo semejante es indiferente a lo semejante porque el agente siempre es distinto del paciente, por ejemplo, un fuego pequeño que se mezcla con uno más grande, en ese caso el fuego pequeño sería el paciente y el grande el agente. También puede entenderse esta diferenciación como actividad y pasividad.

Otros como Demócrito sostienen que lo semejante es igual a lo semejante. Por ejemplo, el agente y el paciente serían iguales en cuanto los dos pueden ser movidos y eventualmente (el paciente) puede mover. En otras palabras, comparten una propiedad idéntica, el movimiento.

Estas han sido las posturas con respecto al agente, al paciente y su relación con lo semejante y desemejante. 

Critica a las posturas mencionadas

Para solucionar estas críticas de sus predecesores es preciso diferenciar entre género y especie. En efecto, el agente y el paciente serán semejantes en cuanto a género y desemejantes en cuanto a especie. 

Por ejemplo:

Caso de género: un animal (agente) mueve a otro animal (paciente).

Caso de especie: un hombre (agente) mueve a un gato (paciente).


Así, queda establecida la diferencia entre lo semejante y desemejante; el agente y el paciente son semejantes en género y desemejantes en especie. 


Capítulo VIII: Acción y pasión. Crítica a Empédocles.

Recordemos que ''acción'' y ''pasión'' son las categorías mencionadas en los tratados de lógica: Acción es ''cortar'' y pasión sería ''cortado''.

Empédocles decía que la pasión ocurre porque el agente penetra a través del paciente a través de los poros(4), y de esta forma es que percibimos, oímos o sentimos. En otras palabras, el conocimiento sensorial para Empédocles se da a través de los poros. Por la tierra conocemos la tierra, por el agua el agua y por el fuego el fuego. Los poros, para que puedan ''sentir'' deben ser conmensurables entre sí. 

En términos aristotélicos, los poros serían lo que nos da a nosotros la capacidad de sentir, es decir, los poros permitirían la pasión en el cuerpo. 

Crítica a Empédocles

Además, Empédocles dice que existen cuerpos que son totalmente sólidos, es decir, que no tienen vacío y que por lo tanto son indivisibles. Pero hay un error al considerar esto porque un cuerpo solido no está exento de ser afectado por la pasión. Por ejemplo, un cuerpo sólido puede ser enfriado, calentado, ablandado, etc. Por lo demás, para que se produzca la pasión se necesita haber contacto, entonces, si un cuerpo toca un poro (vacío) no habrá contacto. 


Capítulo IX: Acción y pasión. El acto y la Potencia

Cuando un objeto sufre pasión, esta no puede estar en potencia en sólo una de sus partes, sino más bien en todas sus partes. Es decir, debe estar en potencia de manera total y no parcial. 

Un objeto está en acto ya sea cuando está junto con otro, o cuando el objeto no está junto con otro y tiene la característica de actuar y padecer. Por ejemplo, el fuego no siempre calienta estando en contacto con algo, sino que también a distancia. 


Capítulo X: La combinación

Muchos pensadores han establecido que la combinación en realidad no existe. La razón para esto es que cuando dos cosas se juntan, no necesariamente quiere decir que sean una, sino más bien cada parte combinada persiste siendo la misma. Por otro lado, en la combinación, las dos cosas que se juntan deben ser similares. Y finalmente hay cosas que no pueden combinarse entre sí.

Por ejemplo, en el caso de la leña y el fuego, una se destruye y la otra persiste por lo que no puede llamarse combinación (el fuego persiste); en el caso de un cuerpo blanco, los dos persisten y no pueden llamarse combinación (el cuerpo y lo blanco no dejan de ser). En el último caso, las cosas que no pueden combinarse entre sí serían lo blanco y la ciencia. 

Esto llevaría a pensar que el pensamiento de Anaxágoras es erróneo, pues si la combinación no puede darse, no sería posible que en un principio todo estuviera combinado. 

Aristóteles, para resolver esto, nos dice que hay que diferenciar la composición de la combinación. La composición se da cuando las pequeñas partes de un todo persisten (en el ejemplo del cuerpo blanco). La combinación consiste en la reunión de partes divisibles que se adaptan rápidamente. La diferencia entre las dos es que las partes de las composición son diferentes del todo mientras que en la combinación son iguales. 





LIBRO II

Capítulo I: La materia prima

La materia prima no puede existir de manera independiente. Hemos visto en los tratados de Física, que Aristóteles no acepta la existencia de las cosas en sí, con respecto a las cosas sensibles. 

De hecho, pareciera ser que hay algo ante de los elementos a lo que podríamos llamar materia prima. Por ejemplo, una materia prima puede estar fría o caliente. 

Capítulo II: Las oposiciones primarias

Aristóteles se propone analizar los principios de los objetos tangibles. Es decir, las cosas cuya percepción se da por contacto; por lo que se entiende que todas las cosas tangibles son las que tienen tacto. 

Todos estos cuerpos tangibles tienen las siguientes contrariedades:

  • Caliente - Frío
  • Seco - Húmedo
  • Pesado - Liviano
  • Duro - Blando
  • Viscoso - Desmenuzable 
  • Áspero - Liso
  • Grueso - Fino

Pesado y Liviano no son activos ni pasivos, puesto que no padecen ni ejercen acción sobre una cosa. 


Caliente y Frío son dos contrariedades activas; lo caliente disocia mientras que lo frío reúne. 

Seco y Húmedo son dos contrariedades pasivas; lo seco se delimita fácilmente por sus propios límites y que difícilmente adopta uno impuesto mientras que lo húmedo es todo o contrario. 

De estas últimas derivan lo Grueso y lo Fino; lo fino es lo húmedo mientras que lo seco es lo grueso. Por otro lado, lo Viscoso proviene de lo Húmedo y lo Desmenuzable proviene de lo Seco y así; lo Blando proviene de lo Húmedo y lo Duro de lo Seco. 


Capítulo III: Los elementos y las oposiciones primarias

Comprendiendo el capítulo II de este libro, podemos ver que los cuatro elementos (fuego, agua, aire y tierra) tienen algunas cualidades de estas:

Caliente: que puede ser seco y húmedo.
Frío: que puede ser seco y húmedo.

Estas características se dan en los cuatro elementos de la siguiente manera:

Fuego: seco y caliente
Agua(fría): fría y húmeda
Aire: húmedo y caliente
Tierra: fría y seca

El fuego y el aire respectivamente corresponden a los extremos del cielo, mientras que el agua y la tierra se inclinan hacia el centro. El fuego y la tierra son los cuerpos simples extremos y el aire y el agua son intermedios entre ellos. 


Capítulo IV: Transformación recíproca de elementos

En el libro anterior vimos que la generación es el punto de partida y punto final de los elementos. En algunos de estos elementos las cualidades son completamente contrarias; por ejemplo, el fuego (seco y caliente) y el agua (fría y húmeda). Y en otras es sólo una: el aire (húmedo y caliente) y el agua (húmeda y fría). Esto demuestra que todos los elementos pueden generarse entre sí debido a las características intrínsecas que tienen.

Claro que algunos cuerpos podrán transformarse en otros de manera más rápida. Por ejemplo: el aire resultará del fuego si lo seco del fuego se transforma en húmedo. El agua procederá del aire si lo caliente es dominado por lo frío. La tierra proviene del agua cuando esta se pone húmeda. 

Vemos que todos los elementos son recíprocos en un ciclo continuo. 


Si el ciclo va al revés, entonces los elementos se tendrían que destruir; por ejemplo, si el fuego se convirtiera en tierra, tendría que eliminar todas sus características para ser tierra. 


Capítulo V: Inexistencia de un único elemento

Siguiendo la lógica anterior, pareciera ser imposible que los elementos sean reducidos a uno. Además, si los elementos fueran uno, la generación no podría existir; lo que si existiría sería la alteración, pero ya vimos que la generación sí existe. 

Si fuera un único elemento, el fuego podría ser frío, seco, húmedo, ya que compartirá todas las propiedades de los demás elementos, al igual que todos los restantes.


Capítulo VI: Refutación de la doctrina de Empédocles

Ya hemos visto algunas críticas a Empédocles, pero esta vez falto una crítica en cuanto a los elementos. 

Los elementos no aumentan con porciones iguales 

Una de las teorías de Empédocles es que conocemos gracias a lo que es semejante. Por ejemplo, el fuego siempre crece al juntarlo con más fuego, y así también el agua y los demás elementos. De hecho, vemos como el agua puede crecer si hundimos un objeto en ella, o cuando el fuego se aviva con líquidos que estimulen su movimiento. 

El amor separa y el odio junta

Por otro lado, Empédocles nos decía que los elementos se juntan gracias al amor y se separan gracias al odio, pero ¿será esto suficiente para explicar la separación? ¿Podrá afirmarse bajo este respecto que el amor y el odio tienen movimiento?   

Si revisamos la teoría aristotélica del movimiento en cuanto a los elementos, veremos que el movimiento natural de la tierra es moverse hacia abajo y el del fuego hacia arriba. Otro movimiento que puede ocurrir en los elementos es el forzado; por ejemplo, que la tierra se arroje hacia arriba o que el fuego se intente ''aplastar''.

Entonces, el movimiento comprendido en cuanto a los elementos quedaría así:  

Movimiento natural: Arriba (fuego) y abajo (tierra)Movimiento forzado: Arriba (tierra) y abajo (fuego)

Ahora ¿cómo es que pueden juntarse los elementos si sus movimientos naturales son contrarios? En contra de Empédocles, Aristóteles nos dice que es más bien el odio quien junta los elementos más que la amistad(5). Es decir, los elementos se unen por un movimiento forzado. 


Capítulo VII: Los homeómeros y la formación de los cuerpos

Ya vimos lo que era un homeómero según los antiguos pensadores. Basta a ver cómo comprendemos estos bajo la mirada aristotélica. Vimos también que la causa de los elementos es totalmente recíproca, pero ¿se dará esto en las formaciones del cuerpo? ¿en la médula, los huesos, la carne? 

Para Aristóteles, los constructos del cuerpo son una combinación de los distintos elementos de los cuales, a su vez, proviene la carne, los huesos y otras partes de cuerpo.

Capítulo VIII: Todos los cuerpos tienen los cuatro elementos


Este breve capítulo (igual que el anterior) nos habla de la evidencia demostrada anteriormente en cuanto a que todos los cuerpos tienen elementos. 

La tierra está presente en todos los cuerpos porque siempre se mantiene en su lugar propio; el agua también está en todos los cuerpos porque es la que delimita los cuerpos. El fuego y el aire también están en los cuerpos, ya que todo elemento se genera en un ciclo recíproco y de sus contrarios. 

Capítulo IX: Las causas de la generación y la corrupción

Lo que falta es ahondar en las causas de la generación y corrupción en los cuerpos. La teoría es que la causa de la generación del cuerpo es la posibilidad de ser y no ser. Esto nos lleva a confirmar que hay cuerpos que es necesario que nazcan y otros que no son necesarios, por último, también hay seres que existen y no existen(6)

Una de las críticas que ofrece Aristóteles a algunas teorías de la generación, pertenece a la crítica de las ideas de Platón en su libro Fedón. En este libro se establece que las ideas son las que generan a las demás cosas, pero esto no ocurre a veces así. Un ejemplo fácil podría demostrar esto: el médico es quien genera la salud y la ciencia. Por lo tanto, no necesariamente las ideas generan las cosas.

Otros pensadores dice que la generación proviene de la materia misma, pero esto también es un argumento equivocado. Esto también es fácil de entender, puesto que del agua no puede producirse un animal, ni la madera produce la cama. ¿Qué los produce entonces? Los produce la técnica. 

Finalmente, es la técnica lo que hace que los cuerpos se generen y pasen de ser unos a otros de manera recíproca. 

Capítulo X: La causa eficiente de la generación y la corrupción

Es obvio que la causa de la generación y la corrupción no pueden ser las mismas; aunque si pueden ocurrir en un mismo tiempo. Para que estos dos conceptos existan es necesario que el movimiento también tenga existencia, de otro modo, estarían los dos solapados lo cual es imposible. 

La causa eficiente de la generación y la corrupción es el movimiento circular, pues es éste el que hace que los cuerpos pasen de generarse a destruirse.

Capítulo XI: La necesidad de la generación y la corrupción

Existe la necesariedad en cuanto existe un antecedente y un consecuente. Por ejemplo, si existe una casa es necesario que hayan existido cimientos; lo que lleva a establecer que se necesita un antecedente para que el consecuente exista. Puede pasar que del antecedente sea necesario que hay un consecuente, siempre y cuando así se haya pensado antes. Por ejemplo, esos ladrillos serán una casa porque así lo ha pensado el constructor. 

Ahora, está el problema de que la necesariedad (o las cosas necesarias) son las que existen eternamente. Por lo tanto, que hayan cimientos no necesariamente implica que haya una casa porque ésta última no pertenece a lo eterno. 

En cambio, las cosas como el sol, el cielo y las estaciones son necesarias y cíclicas porque su movimiento es circular. 

Conclusión

Sobre todo la última parte me recordó a los tratado de lógica donde se hablaba de lo necesario y lo contingente; lo cual, para los escolásticos Dios es necesario y los seres humanos contingentes. Sin duda un libro que establece su propia doctrina como la más ''sensata'' entre las opciones de los otros pensadores. Esta demás decir que el libro es imposible leerlo y entenderlo sin la lectura de los otros libros. ¿Qué podríamos entender por movimiento? sin las lecturas de Física o de Acerca del cielo no podríamos ni siquiera preguntarnos estas cuestiones. Por último, creo que aquí Aristóteles, más que establecer una teoría aparte, hizo una complementación de sus tratados anteriores relacionados con la física.

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