domingo, 3 de junio de 2018

San Anselmo de Canterbury - Proslogion (1077 - 1078).

Tenemos aquí presente un trabajo de San Anselmo de Canterbury que trata sobre la fe y su fundamento racional. De hecho, el título de esta obra iba a ser ''Un ejemplo de meditación sobre la base racional de la fe'' o ''Buscando el entendimiento de la fe'', sin embargo, para hacer una relación con su anterior libro llamado Monologion, Anselmo decide titular este libro ''Proslogion''. Este fue otro de los pedidos de sus hermanos benedictinos quienes necesitaban explicar la fe por medio de la razón. Veamos qué nos encontramos en este interesante tratado. 

PROSLOGION


Capítulos I: Despertar la mente para contemplar a Dios


Anselmo hace una invitación al lector a concentrarse en las Sagradas Escrituras, pues hace muchas alusiones a esta misma. 

Una de las cosas que dice es que el mismísimo Dios es inaccesible, pero ¿cómo puede saberse de él si es inaccesible? El hombre fue hecho para ver a Dios pero ¿por qué no lo ve? San Anselmo, con una característica agustiniana, anhela conocer algún día a Dios diciendo que aunque su intelecto no pueda llegar a aquello, aunque sea pudiera llegar a conocer ''algo de él''.

Capítulo II: Dios verdaderamente existe

Argumento ontológico

Dios es aquello que de lo cual nada más grande puede ser pensado. De hecho, incluso un idiota puede comprender esto, pues si ya se le dice que ''Dios es aquello por lo cual nada más grande puede ser pensado'', el puro pensamiento de esto harà reconocer la existencia de Dios. 

Este ejemplo puede ser muy parecido al del pintor; por ejemplo, un pintor piensa en una imagen, pero esta imagen no existe a priori. Solo comenzará a existir una vez que se ponga a trabajar y a crearla; por lo tanto, el pintor tiene el entendimiento de lo que quiere dibujar. 

Capítulo III: No puede pensarse que Dios no exista

Si seguimos con la misma frase ''Dios es aquello por lo cual nada más grande puede ser pensado'', entonces podríamos decir que aquello que es más grande no existe ni en el entendimiento ni en la realidad; en pocas palabras, no existe. Al dejar sin existencia aquello, entonces se deduce que Dios sí es lo más grande que existe. 

Capítulo IV - XI: Características de Dios

Existencia

Una de las cosas más fundamentales de entender de Dios es su perfección. En el libro anterior llamado Monologion, Anselmo nos decía que Dios era tanto justicia, bondad y eternidad. No obstante, lo que añade aquí Anselmo es mucho más fundamental: la existencia. En efecto, nada que se considere perfecto puede no existir. Y como Dios es perfecto, entonces Dios necesariamente debe existir. 

Percepción

Dios no es corpóreo, pero puede ser percibido por nuestro entendimiento. Una vez que es percibido entonces podemos decir que existe, aunque no tengamos un alcance perfecto de su ser. 

Omnipotencia

Nadie puede ser perfecto si no es omnipotente y tampoco si no existe. Como Dios es el Se Supremo de todos los seres, entonces éste tiene el control sobre todos tanto para hacerlos caer como para hacerlos enaltecer.

Piadoso e impasible

Pareciera ser una contradicción en primera instancia, pero la verdad es que no es así. Anselmo explica que cuando Dios tiene piedad con un hombre, Dios no sufre o se alegra con él, pues no habría motivo que un ser perfecto ''sufra'' alguna emoción. 

Sin embargo, Anselmo mismo se pregunta cómo se puede ser piadoso si al mismo tiempo Dios puede hacer que alguien que merezca la muerte eterna, tenga la vida eterna. Anselmo dice que si Dios no pudiera perdonar a aquellos que hacen el mal, entonces no podría ser piadoso. No obstante, ¿podríamos decir que es piadoso con unos y con otros no? de ser así, el mismo Anselmo le ruega a Dios tener la habilidad de hacer esto. 

Capítulo XII- XVII: Dios con respecto a otros seres

Dios es eterno, pero existen otros seres que también lo son ¿cómo pueden vivir seres eternos y Dios al mismo tiempo? Esto se debe a que Dios tiene una característica particular con respecto a los otros seres. No podríamos decir que Dios es omnipotente si no está en todas partes, por lo cual debemos decir que es eterno y contiene a todos los otros seres sean divinos o no. 

Ahora, hablando Anselmo sólo de sí mismo, este se pregunta:

''Si te conozco Dios, ¿cómo es que no te he experimentado? ¿cómo es que no doy testimonio sensible de ti?

El alma, dice Anselmo, está oscurecida por las cuestiones humanas, y no logra comprender la inmensidad de Dios. Dios sería una luz casi inaccesible para el entendimiento humano, del cual se puede saber muchas cosas, pero no su verdad intrínseca. 

Anselmo, en comparación con San Agustín, no se pregunta dónde està Dios sino que se pregunta por la comprensión de este. A pesar de tener múltiples características, Anselmo dice que no puede aún conocer a Dios. 

Capítulo XVIII - XXIV: Dios en un lugar o espacio

Sin estar sometido al tiempo ni al lugar Dios está en todas partes y contiene a todas las cosas existentes. Existe a través de todos los tiempos por lo que no podemos decir que Dios fue ayer, es ahora o serà en el futuro, sino que él mismo es ayer, presente y futuro. 

Podría preguntarse què pasa con aquellos seres que son igualmente eternos. Bueno, Anselmo nos dice que estos seres igual de eternos están sostenidos por la eternidad de Dios, es decir, no pueden vivir sin él. 

Capítulos XXV - XXVI: La bondad de Dios frente a las otras cosas

¿Qué ama Dios de nosotros? ¿qué quiere Dios de nosotros? ¿Nuestra alma o nuestro cuerpo? es natural que se responda que Dios quiera nuestra alma, pero la verdad es que quiere ambos. Ninguna creación de Dios puede ser rechazada por él mismo siendo que él la creó. El alma y el cuerpo son cosas bondadosas y el hombre debe querer a ambas, aunque inclinarse más por el alma luego de fallecer. 

En fin, Anselmo nos quiere decir con esto que la adoración a Dios nos acercará siempre a la felicidad. ¿Cómo conocer a Dios si él mismo dice que es incomprensible e inaccesible? solo a través de la intuición podremos reconocerlo. 

Conclusión

El argumento ontológico puede ser un argumento convincente para cualquiera que quiera entender la existencia de Dios. En los últimos tiempos, el argumento ontológico ha sido refutado una y otra vez por el agnosticismo y ateísmo, e incluso por cristianos que no aceptan la existencia de Dios ''a priori'' (como por ejemplo Santo Tomás de Aquino). Sin embargo, aunque el argumento ontológico sea poco convincente hoy, tenemos el trabajo de pensarlo y ver de qué manera este es erróneo y quien sabe, a lo mejor podríamos estar equivocados y éste argumento sí tiene un asidero. 

sábado, 2 de junio de 2018

San Anselmo de Canterbury - Monologion (L - LXXX) (1076).

El tema que nos atañe ahora con San Anselmo de Canterbury es el del amor con respecto al Espíritu y La palabra, o al Padre y el Hijo. No recuerdo haber visto en otro religioso el sentido de amor en la Santísima Trinidad, creo que ni siquiera en San Agustín de Hipona, aunque Anselmo ya trata algo parecido en la entrada anterior a estos capítulos. Veamos este extraño concepto del amor en la filosofía de Anselmo de Canterbury

Referencias:

(1) Una idea muy semejante a la de Plotino quien decía que el Uno solo podría ser comprensible a través de la intuición. Esto se debe que el mismo Uno era impredicable. 


MONOLOGION
(Capítulos L - LXXX)

Capítulos XLIX - LV: El amor del Espíritu Supremo

Tanto como el Espíritu Supremo (o el Padre) puede conocerse a sí mismo, recordarse a sí mismo y se ama a sí mismo. En efecto, no puede amarse a sí mismo si no se entiende y si no se recuerda, por lo tanto el amor sería la tercera parte. Esto también va aplicado para el Hijo pues los dos son entendidos también como uno. Por eso, el Padre ama al Hijo y el Hijo ama al Padre en igual grado. 

En este caso, el amor del Espíritu debe ser tan grande como el Espíritu mismo, pues el conocimiento del Espíritu es completo y si se ama entonces se ama completamente. 

Este amor también puede entenderse de la siguiente forma: ¿será que el amor del Padre y el Hijo es un amor separado? considerando que esencialmente el Padre y el Hijo son uno solo, entonces este amor también es uno solo. 


Capítulo LVI : Procedencia del amor

El amor que está en el Padre y el Hijo no puede encontrarse después de haber estado, y tampoco antes. Por lo tanto, este amor debería proceder de uno de los dos. San Anselmo nos dice que proviene del Hijo quien a su vez representa La Palabra (el Verbo), y por lo tanto la acción para crear el amor.

En este sentido, decimos que el Padre es creador (progenitor) e increado, mientras que el hijo es creado y concebido. Sin embargo, siendo esto así, entonces el amor no podría ser progenitor ni increado porque no es Hijo ni Padre. 

Padre: Creador, progenitor e increado
Hijo: creación, concebido e increado
Amor: ni creado ni concebido. 

Capítulos LVII - LXIV: Modo de existencia

Por supuesto, ninguno puede vivir sin el otro y tampoco podrían llamarse el uno a otro Padre o Hijo, pues de otro modo no podrían existir. Por otro lado, tampoco podrían existir sin amor; por lo tanto, este sería un tercer miembro entre el Padre y el Hijo: este es el Espíritu. 

Este Espíritu tendría las mismas características, es decir, sabiduría, fuerza y amor entre el Padre y el Hijo. De hecho, los tres serían: entendimiento, amor y memoria. Los tres hablarían al mismo tiempo siendo uno y no tres los que van hablando. 


Capítulos LXV - LXVI: Inefabilidad del Espíritu

San Anselmo reconoce lo difícil que es explicar esta doctrina trinitaria. Reconoce que es difícil entender que algo absolutamente unitario se presente como algo plural. Sin embargo, si hasta el mismo reconoce que es incomprensible ¿cómo puede decir y asegurar que este Ser Supremo se conoce a sí mismo o se ama a sí mismo?

Anselmo nos introduce a un término en latín llamado ''per aliud'' (por otro). ¿Qué significa esto? que todas las cosas que son incomprensibles, pueden llegar a saberse que son incomprensibles por imitación, imagen o semejanza(1)

Capítulo LXVII - LXXX: Racionalidad y Espíritu

De lo sublime o de los más superior como lo es el Espíritu sólo podemos tener algunas referencias o características que no serían el Espíritu mismo. Sin embargo, mientras la mente sea más cercana al alma y a las cosas verdaderas, entonces más cercana estará también a Dios; por otro lado, mientras más lejos esté del alma, más lejos estará la mente de lo sublime y de Dios.

Sería ridículo que el hombre no buscara su propia felicidad sabiendo que el Ser Supremo es el gran ser de todos los seres. Por lo tanto, su objetivo en la vida sería amarlo, ya que el Ser Supremo ama a todos aquellos que lo aman; quien no amara al Ser Supremo será por ese tiempo en que no lo ame infeliz. En todo caso, cabe agregar que si el alma es feliz amando al Ser Supremo, esta sería eternamente feliz, y si lo rechaza sería eternamente infeliz. 

Conclusión

Terminamos con esta síntesis del Monologion de San Anselmo de Canterbury. Podríamos decir en resumidas cuentas que lo dicho aquí por el filósofo es finalmente la doctrina de la Santa Trinidad, explicada a través de la lógica. Supongo que los hermanos benedictinos tuvieron aquí una de las mejores explicaciones del cristianismo para luego convencer a aquellos que, aún no viéndose convencidos a travès del mito, serían convencidos a través del razonamiento.  

miércoles, 30 de mayo de 2018

San Anselmo de Canterbury - Monologion (XXXVIII - XLIX) (1076)

A partir de estos libros comienza la parte conocida como la explicación de la Santísima Trinidad.Ya hemos visto algunas señales de esto en los libros precedentes de San Anselmo de Canterbury, porque, en efecto, San Anselmo explica todo el cristianismo teológico y filosófico a través de la lógica tal como se lo pidieron sus hermanos benedictinos. No es que las explicaciones de San Agustín de Hipona en otros libros no nos fueran suficientes de comprender, sino que San Anselmo viene a explicarnos la importancia de entenderlo por medio de la razón. 

Referencias:

(1) Por supuesto, en este caso Anselmo rescata la tradición bíblica. 

MONOLOGION
(Capítulos XXxviiI - xLIX)


Capítulo XXXVIII: Imposibilidad de ser dual


Anselmo insiste en que el Espíritu y su voz son uno solo, pero el problema viene cuando con la mente aprehendemos que esto es una pluralidad. Anselmo dice que el modo en que el Espíritu y su Verbo son uno solo es inefable, es decir, no se puede describir con palabras. 

Una de las cosas que podría proponerse es que estos dos fueran iguales, y sin embargo, aún estaríamos pensando en pluralidad. Viendo la dificultad de este problema, Anselmo se pone a ejemplificar esta inefabilidad del Espíritu y el Verbo; por ejemplo, ¿cómo podemos decir que dos líneas iguales son diferentes? sería un absurdo la oración ''dos líneas iguales son diferentes'', y así se podría entender esta ''dualidad'' de la cual Anselmo habla. 

Capítulo XXXIX: Cómo esta palabra es unigénita

La Palabra o el Verbo son unigenitus al Ser Supremo, es decir, los dos son coeternos y ninguno es dependiente del otro. Se relacionan tal como el pelo a la cabeza, en efecto, el pelo no es lo mismo que la cabeza pero pertenece a él. 

Capítulo XL, XLI, XLII: El Ser Supremo es Padre y La Palabra es descendencia

Si seguimos la conclusión anterior, entonces debemos decir que tanto el Ser Supremo como La Palabra son unigénitos, eternos y se emparentan el uno con el otro, sin ser los mismos. Sería necesario tratarlos como Padre e Hijo, ya que el hombre es el primer sexo que surgió en la humanidad(1). No podría ser Madre porque el sexo femenino está en segundo lugar en cuanto a orden de existencia. 

Capítulo XLIII: Màs consideraciones sobre lo anterior

Anselmo quiere clarificar aún más lo anterior diciendo que el Padre es uno y el Hijo es otro, y los dos son uno. Son opuestos en relación pues son Padre e Hijo, pero son uno en cuanto a la esencia porque en cuestiones de descendencia sólo puede existir un Padre y un solo Hijo y no dos de cada uno. 

Capítulo XLIV: Cómo uno es la esencia del otro

Tanto el Padre como el Hijo viven y existen a través de sí mismos. Podría pensarse que el Hijo es inferior que el Padre por el concepto de relación, pero sí decimos que el Hijo puede existir a través de sí mismo ¿cómo será inferior al Padre siendo que este último también lo hace?

De esto se desprende, que cada uno tiene una esencia que les permite existir a través de sí mismos. Por lo tanto, poseen la misma esencia y la misma existencia. 

Capítulo XLV: Las Características del Hijo

El Padre no tiene la esencia del Hijo, pero el Hijo sí tiene la esencia del Padre. Por lo tanto, el Hijo sí es la esencia del Padre y como esencia, tendría la sabiduría, la fuerza, la verdad, la justicia del mismísimo Padre. 

Esto no quiere decir que el Padre no tenga sabiduría ni fuerza ni verdad ni justicia. Sólo quiere decir que el Hijo es el que la contiene; por lo tanto, tendríamos que decir que el Hijo tiene el conocimiento del conocimiento, la verdad de la verdad y la justicia de la justicia. 

Anselmo nos dice que la característica intrínseca del Padre que el Hijo adopta es la memoria, es decir, el Hijo recuerda al Padre gracias a la memoria intrínseca de este. 


Conclusión

Vemos una vez más cómo el Padre y el Hijo se entrelazan en conceptos para alcanzar la unidad que necesitan. Sin embargo, si somos muy estrictos deberíamos decir que sigue existiendo una pluralidad enter el Hijo y el Padre, aunque sea relacional (parentesco). Al parecer, esto podría ser un problema de menor grado para Anselmo que ve esta unión como un proceso ''a priori'' que luego muchos otros filósofos criticarían.

viernes, 25 de mayo de 2018

Lombardos (568 - 774).

Uno de los pueblos que le dio más dolores de cabeza al mismísimo Carlomagno, el pueblo germánico que cambió el rumbo de Italia en la antigüedad: los Lombardos. Sin embargo, este pueblo duró un poco más de 3 siglos debido a que los francos los invadieron en el año 774. Su legado perdurará por siempre ya que los pueblos que vinieron después conservaron muchas obras de ellos. Veamos la historia de estos pueblos beligerantes de Europa.

Referencias:

(1) Sin ser considerados ciudadanos de un Imperio, son contratados como mercenarios del mismo Imperio.
(2) Todo sobre el arrianismo en este link de San Agustín de Hipona

LOMBARDOS


Orígenes

Los lombardos eran originalmente un pueblo germánico que se ubicaba al noroeste de Germania. Hacia finales del siglo V estos se movieron hasta el Río Danubio por el norte de Austria. 

Los primeros indicios de los lombardos se dieron cuando estos fueron foederati(1) de los bizantinos en el año 541 por Justiniano I en Panonia.  


Dinastía lombarda

Alduino

En el año 546, una nueva dinastía se originaba en Europa a mano de Alduino. Lucho contra los ostrogodos y otros pueblos beligerantes al Imperio Bizantino, ya que como dijimos, estos servían como foederati.

Alboino

A la muerte de Alduino continua Alboino que era su hijo y este se proclama rey de los lombardos en el año 563. También tuvo que enfrentarse con los ostrogodos en las guerras góticas y con los avaros.

En el año 568, los lombardos atravesaron los alpes y ya para el siguiente año tenían todo el río Po al norte de Italia conquistado, a excepción de Pavía que fue conquistada el año 571. 




Alboino muere asesinado en Verona en el año 572 y es sucedido por Clef con el cual no estaba emparentado. 

Clef

Fue uno de los reinos más sangrientos y peligrosos para los romanos, y los bizantinos por lo que la extensión territorial que tuvieron los lombardos fue más grande con este rey. Su reinado duró 18 meses luego de que fuera asesinado por su guardia personal.

Gobierno de los duques

Luego de la muerte de Clef los duques lombardos se tomaron el territorio. En todo caso, los lombardos no eligieron un rey por lo que los duques mandaron por un período de 10 años.

Autario

Hijo del mismísimo Clef, Autario fue elegido como rey lombardo luego de 10 años del dominio de los duques. Esto se produjo ya que en 584 los lombardos fueron invadidos por los francos. En ese momento, los duques decidieron elegir a Autario como rey para enfrentar esta amenaza. 

Agilulf

Cuando Autario murió en el año 590, este fue sucedido por Agilulf quien era un pariente de Autario. Este se encargó de recuperar todo lo que se había perdido a causa de las invasiones franco-bizantinas. 

Conversión al cristianismo

Tuvo que pasar hasta finales del siglo VII para que los lombardos pasaran de creer del arrianismo al cristianismo ortodoxo. Muchos reyes lombardos pasaron en el reinado por el cual se destaca el brutal Aripert II. Luego de su muerte, este fue sucedido por el legendario Liutprand (712 - 744) quien fue uno de los mejores reyes lombardos. 

Final del reinado lombardo

Los lombardos atacaron los territorios papales en el reinado de Aistful (749 - 756) y Desiderio (756 - 774), sólo por un afán de seguir expandiendo el reinado lombardo. El papa Adrián I se vio obligado a buscar ayuda en Carlomagno quien triunfó frente a los lombardos venciendo a Desiderio. Posteriormente, el mismo Carlomagno pasaría a ser el Rey de los Lombardos. 





Cultura

Pueblos aliados

Realmente pareciera ser que los lombardos estuvieron aparejados con los sajones, los frisios y los celtas, por lo que se puede ver en las runas que dejaron; aunque ahora el lenguaje lombardo ya está extinto. 

Sociedad

La sociedad lombarda podría ser comparada con la visigoda y con la de Galia. tenía una especie de sociedad feudal con una clase de nobles, hombres libres, esclavos, siervos, etc. Tenían una aristocracia comparada a cualquier gobierno feudal y eran tremendamente efectivos con la misma.

Religión

En primera instancia, los lombardos fueron paganos ya que provenían de los pueblos de escandinavia. En principio adoraban la mitología nórdica con todos los dioses que adoraban los vikingos

Los lombardos no se convirtieron al cristianismo rápidamente, sino que más bien fue un proceso largo que tomó muchas reflexiones. De hecho, antes de ser cristianos fueron arrianos(2) con el objetivo de unirse a los ostrogodos e invadir Italia. 

Lombardía

Por supuesto, uno de los legados más importantes que los lombardos dejaron hoy, es la ciudad que se ubica al norte de Italia que justamente se llama Lombardía. Recordemos que justamente los lombardos se ubicaban al norte de Italia, llegando al Río Po. 

Conclusión

A los lombardos se les recordará por siempre gracias a esta ciudad de Italia. Podríamos decir que los lombardos hubiesen sido un buen Imperio sostenido en el tiempo si no se hubieran enfrentado a Carlomagno. La verdad es que toda su sociedad impresionaba a quienes se acercaban un poco a sus dominios. Veamos esta parte de la historia como un pequeño pueblo que, bajo ciertos conflictos se mantuvo hasta donde más pudo, y que aunque no logró mucha longevidad como otros imperios, su historia es importante para uno de los países más extraordinarios del mundo. 

jueves, 24 de mayo de 2018

Filisteos (1200 a. C. - 600 a. C.).

Conocidos antiguamente con la denominación de ''Los Pueblos del Mar'' los filisteos han sido conocidos además por ser los enemigos de Israel por muchos años. Conocida es la historia de David y Goliat donde un israelita se enfrenta a este filisteo y gana a pesar de su tamaño. Poco se sabe de este pueblo que ha sido considerado impío por la biblia, pero es tiempo de que contemos la historia de estos para tener una visión mucho más amplia sobre quienes fueron. 

Filisteos
Orígenes

Se dice que tuvieron su origen en el Mar Egeo en la costa sudeste de Palestina. De acuerdo con la biblia, los filisteos eran de la Isla de Creta, pero la evidencia arqueológica no sitúa ninguna referencia palestina en dicha isla.

Una de las primeras evidencias se tiene en el Templo de Ramsés en Egipto, donde estos fueron más bien conocidos como los Pueblos del Mar en el año 1190.

Conflictos y enfrentamientos

Los Pueblos del Mar

El primer ataque de los filisteos surgió en el siglo XII a. C., luego de que atacaran Egipto en el reinado de Ramsés III. Este los derrotó y los tomo como esclavos, obligándolos a pagar impuestos. Muchos alcanzaron a asentarse en Canaán, pero la información sobre esto es escasa.

Filistea 

No obstante, estos fueron conocidos como pueblo filisteo a partir de su asentamiento en la costa este de Palestina. Esto se sabe porque en el reinado de Adad-nirari III, quien se jactaba de hacerles pagar tributo. 

A partir del siglo VII a. C., Gaza, Ascalón, Edom, Asdod, Ecrón y Gad serían los territorios filisteos luego de que invadieran Egipto, este tipo de reino se llamó ''pentápolis''. Sin embargo, estas ciudades fueron tomadas por los asirios

Lo que definitivamente derrotó a los filisteos fue la gloriosa victoria de David de Israel, el mismo personaje que menciona la biblia al vencer al filisteo Goliat. Desde aquí cesaron sus afanes imperialistas, pues eran conocidos por tener muchos conflictos con los hebreos. 

En la segunda mitad de ese siglo los filisteos se convirtieron al Imperio Babilónico por la mano de Nabucodonosor II, exactamente en el año 722 a. C.




Relato bíblico

El libro de los Jueces

La primera mención de los filisteos se da con la historia de Sansón quien fue designado para librar a Israel del poderío filisteo. De hecho, su pareja Dalila estaba al servicio de los filisteos Otros jueces de la biblia también tuvieron que enfrentarse a los filisteos, de hecho, también existen algunas menciones de los dioses filisteos como sería Baal. 

Samuel

En el Libro de Samuel también está mencionado el dios Dagón, aunque este dios también es cierto que pertenecía a la religión de otros pueblos. De hecho, los israelitas perdieron una batalla con los filisteos, y estos llevaron el arca de la alianza en el templo de Dagón. Un día 

En este primer libro también se cuenta la historia de David y Goliat, este último, un filisteo que se enfrentó al mismísimo rey David cuando éste era sólo un soldado. Según el relato bíblico David venció con su honda a Goliat que era denominado como el Gigante. 

Sin embargo, muchos arqueólogos dicen que esta historia no fue tal como lo menciona la biblia, pues los ropajes descritos en la biblia no coinciden con los que debería haber en su tiempo. Por eso, se dice que la historia entre David y Goliat fue una especie de metáfora para decir que el humilde ejército de Israel acabó con el ejército filisteo. 

Cultura

Religión

Básicamente sus dioses principales eran tres: Baal, Astarot y Dagón siendo este último el padre de Baal. Estos dioses, como hemos visto en otras entradas, también eran adorados por otras civilizaciones como la fenicia, asiria o egipcia. 

Economía

Una de las principales fuentes económicas de los filisteos era el aceite. La ''industria'' que tenían los filisteos en cuanto al aceite era estimada en 1.000 toneladas, que hoy sería el 30% de la producción de Israel al día de hoy. También se destacaban por tener los mejores vinos.

Metalurgia

Una de las cosas más asombrosas de los filisteos es que tenían la técnica de la fundición del hierro. Eso les aseguraba la victoria militar en muchas batallas. Todas sus armas eran creadas de esa forma, además de crear carros de guerra que no todos tenían en aquellos tiempos. 

Conclusión

Realmente, sobre los filisteos se sabe muy poco ya que fue un pueblo que fue marginado y estigmatizado. Mucho se decía que eran bárbaros, incivilizados y otros ademanes. Como vemos, los filisteos, aunque poca información se puede recabar de ellos, también tenían sus medios para sobrevivir y, quizás, mucho más avanzado que el de otros pueblos conocidos. 

miércoles, 23 de mayo de 2018

San Anselmo de Canterbury - Monologion (XXI - XXXVII) (1076)

Seguimos ya con la tercera parte de este interesante libro de San Anselmo de Canterbury, continuación que nos conecta con la parte final del libro anterior. Es decir, la relación del Ser Supremo con la nada y otros conceptos que podrían confundir hasta el más fino intelecto. ¿Cómo es posible que un solo hombre pueda hacerse cargo de tan difíciles cuestiones? es que Anselmo no se cierra a los conocimientos que están en el pasado sino que los une y los relaciona. Veamos esta tercera parte del libro de Anselmo.

MONOLOGION
(Capítulos XXI - xXXII)

Capítulo XXI: El Ser Supremo no existe en lugar ni en tiempo


Enteros y partes

Lo que viene a colación en este capítulo es ver si el Ser Supremo existe en algún lugar o está en todas partes. Obviamente, la respuesta de Anselmo no va por la parcialidad del Ser Supremo por lo que tendríamos que decir que está en todas partes. Veamos las consecuencias de esto. 

Si está en todas partes, entonces cada parte de un entero representaría una parte de él. Por lo tanto, el Ser Supremo del que se habla tendría composición lo cual es absurdo. ¿Cómo es que el Ser Supremo puede existir como un todo y no estar compuesto de partes?

El problema estriba en que también hay muchos enteros por los lugares, lo cual lleva a pensar que los enteros también serían partes. Esto nos hace concluir que el Ser Supremo no puede ser un conjunto de enteros existiendo al mismo tiempo, ya que inmediatamente serían partes.

Tiempo

Mucho más difícil será decidir si el Ser Supremo puede vivir a través del tiempo, pues el tiempo es una de las cosas más divisibles. Si el Ser Supremo existe en el tiempo lo podemos dividir en pasado, presente y futuro. 

Finalmente, Anselmo acepta que no se puede decir que el Ser Supremo viva como un entero en un lugar ni en el tiempo. Sin embargo, como se ha dicho que no tiene comienzo ni fin, es necesario decir que el Ser Supremo vive en todas partes y siempre. 

Capítulo XXII: Cómo es que el Ser Supremo existe en todos los lugares en todo tiempo y en ningún lugar en todo tiempo


Parece bastante contradictorio el título de este capítulo a resolver. Anselmo trata de resolver esto diciendo que las cosas están sometidas al lugar y al tiempo de la siguiente manera:

  • Lugar: las cosas solo pueden estar en un lugar mientras estén en un espacio delimitado.
  • Tiempo: las cosas solo pueden estar en el tiempo mientras estén sometidas a la medición y a la duración. 
Ahora si tenemos un ser que no está en un lugar delimitado y no está sometido al tiempo, entonces podemos hablar del Ser Supremo cuya característica es ilimitada en todo sentido. En otras palabras, el Ser Supremo no está sometido a las leyes del tiempo y del lugar, pero sí está presente en ellos como un Todo. De aquí se entiende que el Ser Supremo no esté contenido en un lugar o en el tiempo, sino que está con ellos. 

Capítulo XXIII: Cómo es entendido que el Ser Supremo está en todo lugar más que en un lugar

Se puede decir que el Ser Supremo está en todos lados, pero de él no se pueden predicar indicativos como ''allá'' o ''aquí''. Esto siempre se predica de las cosas que tienen límites y que además son contenidas. Por lo tanto, obedeciendo a este razonamiento debemos decir que el Ser Supremo está en todas las cosas sin ser sometido a ellas. 

Capítulo XXIV: Cómo es entendido que el Ser Supremo existe siempre en vez de en todo tiempo

La verdadera eternidad está presente en el Ser Supremo y es por eso que se entiende que trasciende todos los tiempos y no es sometido a ellos. La delimitación de tiempo es para aquellos seres creados, y no para aquellos increados. 

Capítulo XXV y XXVI: El Ser Supremo no tiene accidentes

El Ser Supremo es innegablemente idéntico a si mismo ne substancia, pero ¿será diferente de sí mismo en accidente? Es obvio que el Ser Supremo no necesita de ningún accidente y tampoco los tiene. El accidente es solo para aquellos seres que sufren cambios y modificaciones en el ser, por lo tanto, el Ser Supremo estaría excluido de ellos. 

Capítulo XXVII: Cómo el Ser Supremo no es cualquier sustancia

Uno de los problemas para entender la substancia del Ser Supremo es ver que todas las demás substancias tienen algo único, pero al mismo tiempo son diferentes de otras. 

La substancia también debería ser comprendida a través de la composición, es decir, a través de las partes. Es innegable que necesitamos otro concepto para diferenciar el Ser Supremo, y para esto, Anselmo añade el concepto de Espíritu. El Espíritu es aquello que no tiene partes y no tiene accidente alguno. Vive para siempre porque no está sometido ni al tiempo ni al lugar.

Como ninguna sustancia es tal como la hemos descrito, la substancia del Ser Supremo que es ser espíritu es siempre la misma. 

Capítulo XXVIII: Los sentidos en este Espíritu

Este espíritu existe en un sentido incalificable e indescriptible. Todas las demás cosas pueden ser descritas mediante él, pero él no puede ser entendido apropiadamente por los sentidos. Todos los seres que son entendidos en la existencia tienen un comienzo y un fin, mientras que este ser no la tiene. 


Capítulo XIX y XXX: La expresión del Espíritu es lo mismo que el espíritu; sin embargo, no existen dos espíritus

Una pregunta buena sería ¿cómo es que el Espíritu hace las creaciones? como habíamos visto en la primera parte, es el pensamiento de este Ser Supremo el que hace los seres. Sin embargo, este pensamiento tiene una expresión y dicha expresión es él mismo. 

¿Cómo puede ser la expresión lo mismo que el Espíritu? La expresión sería lo mismo que el pensamiento, pues primero se piensa una cosa y después se expresa. El pensamiento del Espíritu va unido a él, no de forma separada. 

Se podría reprochar ¿cuántas expresiones tiene el Espíritu? la misma que su naturaleza, es decir, una. Como es una, la naturaleza del Espíritu no puede ser otra que sí mismo. 

Capítulo XXXI: Cuestiones sobre La Palabra

Una de las cuestion se que se da cuenta Anselmo es de la igualdad entre la palabra y su realidad. En otras palabras, si el concepto es idéntico al objeto en cuestión, por ejemplo, que la idea de perro sea igual al perro como objeto de la realidad. 

Por supuesto, La Palabra del Espíritu es semejante a las cosas que creó; por lo tanto, cada objeto recibe su concepto de manera inequívoca porque es La Palabra la que los hace. 

La Palabra hace que las cosas existan y mientras las cosas estén más conscientes de que existen, mucho más sublimes son. Por lo tanto, aquello que es mejor es aquello que ''existe más''. Para Anselmo, el hombre existe mucho más que los seres ''sintientes'', ya que estos no están conscientes de su existencia. 

Todas las creaciones del Espíritu son imitaciones del Espíritu y no tienen igualdad. Las cosas creadas tienen igualdad en cuanto a que son creadas y mueren; en cambio, el Espíritu no fue creado por lo tanto no tiene ninguna semejanza con el hombre, salvo que el hombre es una imitación de este en cuanto a la existencia

Capítulo XXXII: El Espíritu y la palabra co-eterna

Si hemos observado bien, cuando Anselmo se refiere a ''La Palabra'', este quiere decir ''el Verbo'', que es la segunda entidad dentro de la Santísima Trinidad. 

El Espíritu tiene una palabra coeterna que sería la mencionada ''Palabra'' del capítulo precedente. En efecto, el Espíritu debe tener una palabra coeterna que le permita entenderse a sí mismo. De otra manera, sin La Palabra no podría haber creación ni entendimiento, ni siquiera para el Espíritu lo cual es absurdo. 

Sin La Palabra, el Espíritu no podría expresar la sabiduría que tiene, ni se le podría atribuir la sabiduría que posee. No podemos llamar al Espíritu ''sabio'' si no puede expresar dicha sabiduría. 

Capítulos XXXIII - XXXVII : A quien va dirigida la expresión de La Palabra

Puede surgir otra duda, pues nos podemos preguntar si La Palabra del Espíritu es la misma palabra formadora de los demás seres. Sin embargo, esto no es así en tal caso.

Anselmo nos dice que una cosa es que La Palabra sea concebida desde el Espíritu mismo, y otra es cuando es concebida para formar los seres. Recordemos que los seres materiales son una imitación o tienen cierta semejanza con los celestiales; por lo tanto, La Palabra puede referirse a los dos: al pensamiento del Espíritu o a la imagen de los seres. 

En este sentido, podemos decir que para el hombre es incomprensible la creación de las cosas a través del pensamiento.  

Conclusión

Ahora vemos con muchas más claridad lo que Anselmo quiere decir con el concepto de Espíritu y La Palabra, las cuales son parte de la Santísima Trinidad. Anselmo nos está introduciendo a la doctrina cristiana a través de la lógica filosófica lo cual es de mucha estima. No se puede dejar de observar las concesiones que da Anselmo a todas las interrogantes cristianas, sin embargo, nos sirve para reflexionar aún más profundamente.

domingo, 20 de mayo de 2018

Enrique II de Inglaterra y Thomas Becket.

En la historia de Inglaterr, luego de la gran conquista que protagonizó Guillermo el Conquistador en 1066, otro de los sucesos más extraordinarios y curioso se da con la historia de estos dos amigos: Enrique II de Inglaterra y Thomas Becket, arzobispo de Canterbury. ¿Por qué escribir de estos personajes de la historia? Una razón es que veremos el desarrollo de la dinastía Plantagenet en Inglaterra, y la otra más importante es que veremos el concepto de amistad e interés entre ellos. Veamos la historia de estos dos amigos.

Enrique II y Thomas Becket

Dinastía Plantagenet

Los Plantagenet fueron una dinastía que nació el año 1154 en Francia, luego de que se terminara la herencia normanda y de la casa de Blois donde gobernaba el rey Esteban I (quien a su vez era nieto de Guillermo el Conquistador). 

Después de que Enrique I muriera ocurrió lo que en Inglaterra se llamó ''Anarquía Inglesa''. Esteben I y la emperatriz Matilde se pelearon por el trono de Inglaterra. Esteban I se vio reducido en fuerzas y junto con Matilde concertaron el Tratado de Wallingford donde Esteban I mantendría el trono hasta su muerte, pero debía reconocer al hijo de Matilde como el próximo heredero. Este heredero fue Enrique II de Inglaterra. Aquí comenzaría la dinastía de los Plantagenet. 

El nombre ''Plantagenet'' se dio a conocer por Godofredo V de Anjou quien usaba una cimera; una estructura que iba encima del yelmo. Hoy podríamos decir que se trata de una ''hiniesta'' y en el francés antiguo se le decía ''genet''. Por lo tanto, desde ese momento se diría Plantagenet en recordatorio de la planta llamada genet. 

La vida de Enrique II de Inglaterra

Enrique nació en el año 1133 en la localidad de Le Mans, Francia. Fue hijo de Godofredo V y de Matilde. Desde muy pequeño estuvo involucrado en los asuntos de su madre, sobre todo en la lucha contra Esteban. 

Primeros años

Después de recibir una basta educación gracias a sus padres, Enrique fue nombrado Duque de Normandía en el año 1150 (18 años) y luego fue Conde de Anjou en el año 1151, fecha en que murió su padre Godofredo.  

En el año 1152 Enrique se casó con Leonor que estaba divorciada de el Rey Luis VII de Francia. De esta forma Enrique alcanzó la herencia de Aquitania. Tiempo después Enrique invadió Inglaterra en 1153 junto con la ayuda de su madre y otros aliados, para al fin dar término al reinado de Esteban I y reconocer a Enrique II como el próximo heredero de Inglaterra. 

Enrique tuvo 8 hijos con Leonor:

Guillermo
Enrique el Joven
Ricardo (próximo rey de Inglaterra)
Matilde
Godofredo
Leonor 
Juana
Juan

También tuvo muchos hijos ilegítimos de los cuales se conoce un tal Godofredo y un Guillermo que sería conde de Salisbury

Reinado de Enrique II de Inglaterra

Amistades

Sus territorios fueron llamados muchas veces como Imperio Angevino. Sin embargo, este no es un nombre apropiado, puesto que la soberanía de Enrique rezaban varios títulos. Sus amistades se realizaron con Francia, con Luis VII; Frederick Barbarossa, emperador de Germania; y también con el Papa Alejandro III. 

La amistad con Luis VII de Francia fue una de las más raras, ya que Enrique se había casado con la esposa de éste, luego de que se divorciaran. En el año 1154, Enrique y Luis firman un tratado de paz donde además Enrique II compra Vernon y Neuf-Marche. Sin embargo, la disputa continuó hasta que los dos llegaron a un acuerdo de casar a su propios hijos: Enrique el Joven, hijo de Enrique II; y Margarita de Francia, hija de Luis VII. 

Conquistas y conflictos

En el año 1157 Enrique invade Gales con el cual es inmediatamente anexado. Con un grupo de barones estableció una supremacía anglonormanda en el sur de Gales, Leinster. 

En el año 1158, Godofredo, su padre, murió en los acontecimientos en que Conan IV, Duque de Gran Bretaña, quería apoderarse de toda Inglaterra. Este conflicto fue sofocado por Enrique II sin que Luis VII hiciera ninguna acción. 

Ya en el año 1160 Luis VII alcanza un tratado de paz con Enrique II en el cual sus hijos se casarían formalmente, además de dejar las tierras de Luis VII al mismo Enrique. Sin embargo, Luis VII cambió de opinión sorpresivamente, y casó al resto de sus hijos con hijos de otros reyes lo que significaba una dura oposición a Enrique.  

En los últimos años de su vida, Enrique tuvo que ver el enfrentamiento de sus hijos Enrique el Joven y Ricardo por el trono de Aquitania. Enrique II quería que Juan fuese el nuevo heredero, pero su madre apoyaba a Ricardo. 

Enrique II muere en Francia el año 1189 en el castillo de Chinon, con lo que dejaba de heredero a Ricardo I, quien sería conocido como Ricardo Corazón de León. 



Thomas Becket

Primeros años

Thomas Beckett nació en el año 1119 en Cheapside, Londres. Fue hijo de Gilbert y Matilda. Cuando su padre muere, Thomas es enviado con un familiar llamado Osbert que ostentaba un feudo, y desde ese apoyo Thomas conoció al Arzobispo de Canterbury de esos tiempos: Teobaldo. 

El arzobispo, que era cercano a Enrique II, presentó a Tomás como el candidato perfecto para ser Lord Canciller y así se hizo en el año 1155. Enrique II enviaría a su hijo Enrique el Joven a la casa de Tomás, quien mostró más paternidad por él que el mismo Enrique II.

Todo marchaba bien para el reinado de Enrique II; su hombre eclesiástico más importante sería de ayuda para enfrentar a la iglesia y concretar las ideas del rey.

Arzobispo de Canterbury

En el año 1162 Tomás se hace arzobispo de Canterbury a la muerte de Teobaldo. Enrique hubiera querido que Tomás se hiciera con un cargo en el gobierno, pero este no aceptó volviendo su mirada al ascetismo. 

No existen razones claras del porqué Becket toma este modo de vida,. Seguramente la alta responsabilidad moral y la mirada constante de la Iglesia en su accionar, hicieron que obedeciera de manera prudente y sensata todas las leyes de la moral cristiana. 

Disputa entre La Iglesia y El Rey

De todas formas, antes de volverse un asceta, Tomás Beckett ayudaba a Enrique II a asegurar los intereses de la corona por sobre los de la iglesia. Los dos hombres se llevaban muy bien, pero Tomás tuvo un cambió radical. De vivir en el lujo de su puesto decidió ser asceta y defender los derechos eclesiásticos. 

En aquellos tiempos, muchos clérigos habían cometido crímenes en Inglaterra, por lo que se debía condenar a estos. El problema estaba en quién debía condenar: La iglesia o La Corte Secular. 

Enrique II decía que La Corte Secular debía encargarse de todos los asesinatos fuera de un clérigo o un laico. Esto aseguraba su poder como gobernante y daba una imagen más de un hombre que tenía todo dominado. El problema para la iglesia era que hasta el mismo Teobaldo estaba de acuerdo Enrique II, pero la Iglesia quería cambiar las ''viejas tradiciones inglesas''.

Como Beckett apoyaba la Iglesia, Enrique II quitó de sus manos a Enrique el Joven y confiscó todos sus honores de arzobispo que tenía.

Concilio de Clarendon

El rey Enrique II llamó a todos sus barones y obispos para acordar el conocido Concilio de Clarendon. Este concilio restringía los poderes de la iglesia a causa de los llamados ''clérigos criminales'' o aquellos clérigos que cometían crímenes seculares. 

Básicamente, el Concilio de Clarendon quería establecer que los crímenes de los clérigos serían castigados por el rey y no por la Iglesia, ya que esta le daba beneficios solo por tener el rango de clérigos. 

Por supuesto, Tomás Beckett se negó a aceptar el Concilio de Clarendon y por eso Enrique II lo mandó a llevar a juicio. Al saber esto, Beckett huyó al exilio. 

Exilio de Tomás Beckett

Beckett trató de huir de Inglaterra escapando para Francia. En ese momento, Enrique II confiscó todos los bienes de Beckett y de su familia como castigo al infringir la ley, pues nadie podía salir de Inglaterra sin permiso.

El Papa en esos tiempo era Alejandro III con quien Beckett intentó tener contacto, pero este Papa le advirtió a Beckett que no desobedeciera las ordenes del rey de Inglaterra.

Asesinato de Thomas Beckett

En el año 1167, el papa envía a algunos eclesiásticos para arbitrar la disputa. El rey Enrique accede a las peticiones del papa y Tomás vuelve a Inglaterra. Enrique II se vio obligado a negociar con el papa ya que éste iba a ser excomulgado. 

Sin embargo, a último momento y con Tomás en Inglaterra, Enrique II cambia de opinión y se niega a respetar lo convenido con el Papa. Estando Beckett en Canterbury, cuatro caballeros llegaron para pedirle que se dirigiera a Winchester, por lo que Tomás se negó y de ahí que estos cuatro lo asesinaron.

Se dice que este asesinato fue accidental, pues el rey Enrique decía 

''¿Acaso nunca podré deshacerme de este hombre?''

Por lo que los cuatro caballeros tomaron esta frase y la interpretaron como la inminente muerte de Becket.

Tomás Beckett muere en Canterbury el año 1170 en el reinado de Enrique II. Fue canonizado por Alejandro III y Enrique II tuvo que hacer penitencia en la tumba de su enemigo. El rey de Inglaterra quedó tan conmovido y se sintió tan culpable de la muerte de Becket, que incluso aceptó favorecer a la iglesia en el Concilio de Clarendon. 

Conclusión

A veces, es difícil entender a los amigos sobre todo cuando estos, que desde un comienzo parecían tener puntos de vista en común, luego tornan a tener diferencias. En este caso fue extremo pues Becket tuvo que huir a otro país para no ser asesinado. Sin embargo, ¿qué nos queda de amistad en esta sociedad? Mi opinión es que al menos debemos ser condescendientes con nuestros amigos y entender el punto de vista que ellos tienen, a pesar de lo que nosotros podamos sentir. El deber de amigo es entender al otro con todos los propósitos y convicciones que tenga. Estaremos en desacuerdo, pero queda el respeto, la simpatía y la confianza que, aunque antes fue mucho mejor, no tiene porque perderse ahora que cambiamos de opinión.