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miércoles, 19 de julio de 2017

San Agustín de Hipona - La ciudad de Dios (Libro XXI: El infierno, fin de la ciudad terrenal) (413).

¿Qué entendemos realmente por infierno? ¿podremos burlar al destino y evitar caer en el fuego eterno del mismo? Ciertamente, nada escapa al poder del todopoderoso en la escritura bíblica. San Agustín de Hipona nos presenta ahora el concepto de infierno bajo la perspectiva cristiana, además de entregar un mensaje a aquellos hombres que aún no conocen el camino iluminado. Por supuesto, tampoco se deja de lado la perspectiva filosófica de este tratado que consta en el relato de la separación del alma y el cuerpo. Veamos el penúltimo libro de la ciudad de Dios.

Referencias:

(1) Para más información sobre la doctrina de Orígenes, véase la entrada de este blog ''Contra origenistas''. 

LA CIUDAD DE DIOS

LIBRO XXI: EL INFIERNO, FIN DE LA CIUDAD TERRENAL

Los suplicios del infierno


Ciertamente, contrario a las teorías de Orígenes, San Agustín nos dice que el infierno es eterno. Los suplicios y penas del infierno no se acaban una vez que se ha entrado en esa dimensión. 

Los dolores en vida y en muerte

El dolor significa que estamos con vida, al contrario de lo que dicen los detractores de la doctrina cristiana, quienes dicen que cada dolor va acercando al hombre un paso más hacia la muerte. La única forma de que el dolor pueda entrar en el concepto de muerte es cuando el alma ya no puede resistir el peso del cuerpo (quizás pensando en alguien que tiene una avanzada edad), y en este estado, el más simple dolor puede derribar el cuerpo.

Puede argüirse que el alma no siente dolores porque es inmortal, pero la verdad es que no. De acuerdo con San Agustín, el alma puede sentir dolores, pero no se aniquila; de este modo, las almas que van al infierno sufren eternamente y su alma no se destruye.

¿Por qué el alma siente dolor al ser inmortal? porque el dolor del cuerpo no puede ser percibido si no está el alma. En efecto, quien muere, aunque su cuerpo sea maltratado no podría sentir el dolor, pues el alma ya no está en él. 

Las fallas y los aciertos de la razón

Hay muchas cosas y habían muchas cosas (sobre todo en tiempos de Agustín) que no tenían explicación racional. Los milagros y otros acontecimientos increíbles eran tomados por falsos por ser irracionales. Ahora ¿por qué no se toma en falso la maravilla de los planetas o la inmensidad del Universo? si estas cosas son increíbles ¿por qué los detractores de Agustín no las toman como falsas?

Lo natural, lo artificial y lo demoníaco

Lo natural es totalmente distinguible de todas las cosas hechas por el hombre. Tenemos cosas artificiales y naturales, pero también tenemos otras que están manejadas por el demonio, con el propósito de desviar a los hombres de la verdad y alejarlos de Dios. 

Existen muchas cosas que tienen propiedades contrarias a las que deberían tener. Por ejemplo, la sal de Agrigento se diluye con el fuego y crepita con el agua cosa que no sucede con todas las sales (ni con la mayoría de ellas). Otro ejemplo podría ser el de la cal que hierve con el agua y se enfría con el aceite.

¿Por qué razón, si no puede explicar el fenómeno de la cal pero al mismo tiempo dicen que es racional, no pueden aceptar al todopoderoso de quien no entenderían todo su poder? Recordemos el libro de Josué donde Dios detiene el sol hasta que el combate hubo de finalizar. 


Los castigos del infierno

El horno de las penas eternas

En un pasaje de la biblia se asegura que las penas del infierno son eternas y verdaderas:

''Más te vale entrar manco en la vida que entrar las manos al horno, al fuego que no se apaga, donde su gusano no muere y su fuego no se apaga''
(Isaías 66:24)

''Más te vale entrar tuerto en el reino de Dios que ser echado con los ojos al horno, donde su gusano no muere y su fuego no se apagará''
(Marcos 9:42-47)

Como podemos ver, la palabra ''gusano'' se vuelve a repetir en los pasajes. Por supuesto, dicho gusano quiere significar el sufrimiento del cuerpo, y el ''más te vale'' sería una advertencia para que los hombres se arrepientan a tiempo y no tardíamente. ¿Qué pasaría con el alma entonces? recordemos que quien sufre es el cuerpo y no el alma, el alma sólo podrá transmitir el dolor del cuerpo. Por lo tanto, podríamos decir que el mismo gusano representa el cuerpo y el alma.

Ahora ¿qué pasaría con los demonios? ¿acaso ellos no serían condenados también como los hombres malos? Sí, la verdad también tendrán que arder, pero de una forma diferente (y misteriosa) como lo dice San Agustín. Como los demonios no son cuerpo y son puro espíritu, la forma en que sufrirán es diferente. 

Tipos de castigos

¿Sobre qué tipos de castigos se hablan en la bibli? uno de los más conocidos es la ley del Talión donde el que perpetra una mala acción, debe pagarla con las mismas proporciones aplicadas hacia él. Como dice la biblia:

''Ojo por ojo, diente por diente'' 
(Éxodo 21:24)

Puede ser que la justicia de esta ley no se realice a la brevedad, pero no debemos tomar la justicia por el tiempo en que se demore sino más bien por la magnitud o el grado de la injusticia. 

Realmente son raros los casos de personas que no sufren males en esta vida. El pecado original que fue heredado desde Adán ha sometido al hombre a una serie de tendencias pecaminosas; pero, por otro lado, también debemos saber que fue Jesús quien vino a nosotros a entregarnos el mensaje sagrado de corregir estos pecados. 

El libre albedrío nos dio la voluntad de pecar, pero también dio la voluntad de hacer el bien. Si todo fuese forzosamente ''bueno'' (y digo forzosamente pues creo que nada bueno se hace forzosamente), no habría mérito alguno en ninguna obra. 

Etapas donde se cometen los pecados

San Agustín distingue algunas etapas en la vida del hombre donde éste mismo comete los pecados:

Infancia: como en esta etapa el hombre no es capaz de mandamiento alguno, lo único que puede alcanzar son los movimientos de la carne. 

Niñez: sigue sin tener la capacidad de realizar los mandamientos, y lo que es peor, está sometido a los pecados más viciosos (gula, robo, pereza, etc.). ¿Quiere decir esto que si un niño que no se haya bautizado y haya pecado puede irse al infierno? sí, puede irse, pero no mientras tenga los Sagrados Sacramentos, es decir, mientras se haya bautizado no irá al infierno.

Juventud y adultez: aquí ya se comienza a tener consciencia de los pecados y sus consecuencias. Sin embargo, no por esto es menos difícil alejarse de ellos, de hecho, uno de los pecados que más se ve en ese período es la soberbia. 

Por supuesto, muchos merecerán más penas que otros, pero el que peca aún más que todos será ese que a pesar de conocer el bien y seguir los sacramentos Sagrados, aún así con todo eso, comete el mal. 

La crítica a Orígenes y a otros cristianos

Muchos son los hombres que aseguran que las penas del infierno e incluso que el mismo infierno no es eterno. En otras palabras, estos hombres creen que finalmente todos serán perdonados y se encontrarán con Dios sean amigos o enemigos. 

El máximo exponente de esta idea fue uno de los primeros padres de la Iglesia llamado Orígenes(1). Esto socava todo intento de bondad por parte de los hombres, pues ¿de qué servirá ser bueno si todos finalmente serán buenos con Dios al final de este mundo? 

Otro grupo de cristianos asegura que Dios indultará a todos los pecadores sin importar cuán grave haya sido la falta que cometieron. También servirá como excusa todos los tormentos que hayan sufrido, es decir, los tormentos de sus vida justifican lo malos que fueron. 

Una tercera opinión dice que a los hombres se les liberará de todos los suplicios a los que pudieran ser sometidos en el futuro, pero siempre y cuando se sometan a todos los sacramentos. Luego si cometen algún pecado éste será perdonado. 

Una cuarta opinión exclama que no importa si cometieron grandes pecados, mientras hayan sido bautizados y sacramentados siempre recibirán la bendición de Dios al final. 

Una quinta opinión dice que quien tenga una deleznable, pero al mismo tiempo es Católico podrá superar todas las penas del infierno. Las sufrirá, pero finalmente estará con Dios de todas formas.

Una última opinión dice que un hombre detestable que, si bien fue malvado pero dio muchas limosnas en su vida, será perdonado del fuego eterno.

Para todas estas opiniones hay una diferente respuesta, pero siendo bien concretos y precisos, podríamos decir que las palabras de San Pablo retratan mucho mejor la respuesta a todo este tipo de opiniones. 


''Las acciones que proceden de los bajos instintos son conocidas: lujuria, inmoralidad, libertinaje, idolatría, magia, enemistad, discordia, rivalidad, arrebatos de ira, egoísmos, partidismos, sectarismos, envidias, borracheras, orgías y cosas por el estilo. Y os prevengo como ya os previne, que los que se dan a eso no heredarán el reino de Dios''
(Gálatas 5:19-21)


Esto ya nos quiere decir que nadie que cometa estos pecados podrá heredar el reino de Dios, por más contribuciones que haya hecho. Ahora, en el caso de las limosnas tenemos que ver la verdadera intención de quien las da ¿las da por alejarse del infierno o porque realmente quiere ayudar al prójimo? todas estas cosas serán consideradas en el juicio final. 

Conclusión

Una razón más para que el hombre cristiano se mantenga en la lìnea de Dios y no se separe de ella. Con esto nos queda aún más claro que el mal es algo innato en el ser humano, y que el hombre debe conocer a Dios cuanto antes para salir del estado de pecaminosidad en que se encuentra. Es importantísima la concepción de Agustín bajo este respecto porque refuta nada más ni nada menos que al mismísimo padre de la Iglesia Orígenes.