martes, 9 de mayo de 2017

San Agustín de Hipona - La Trinidad (Libro VII: Relación Padre, Hijo y Espíritu Santo (399).

Cada vez más vamos desentrañando los misterios de la Santísima Trinidad. Hemos descubierto que cada ser de la Trinidad tiene sus propias características y que sin embargo son uno y trino. Si vemos todo esto con nuestra lógica y razonamiento formal, no podremos entender de manera adecuada el concepto de Trinidad. Sin embargo, es el mismo San Agustín de Hipona que introduce el tópico desde el razonamiento, es decir, explica la Trinidad a través de la lógica más que de la fe, pues como el mismo postulaba ''Nisi credideritis non Intelligetis'' (Sin creer no se puede entender).

Referencias:

(1) Una idea muy parecida a la sustancia y al accidente de Aristóteles. Si es que no es igual. 


LA TRINIDAD

LIBRO VII: RELACIÓN PADRE, HIJO Y ESPÍRITU SANTO

Atributos de Dios


Podemos pensar que Dios tiene todos los atributos posibles que le corresponden a una deidad. Todos los atributos como la virtud, la grandeza, la caridad, la bondad, etc., son atributos a causa de ser Dios, es decir, no los va adquiriendo porque él mismo es todos estos atributos. 

El Hijo es esencia del Padre porque a través de él, el Padre pudo crear todo el universo. La relación entre Padre e Hijo puede verse como algo diferente, pero su esencia es lo importante; por ejemplo,m si bien padre, madre, hijo, hija son distintos todos juntos conforman una familia. 

San Agustín separa la sustancia del atributo, diciendo que sin sustancia no hay atributos(1). El hombre es sustancia, mientras que su relación con los demás hombres forma parte de sus atributos. Ahora, la esencia de lo blanco es el color en sí, pero el color en sí no puede existir sin el ser porque el cuerpo no puede vivir sin el ser. Por lo tanto, la importancia de la sustancia es algo sine qua non.

La Santísima Trinidad como concepto

Género y especie

En las S.E., la palabra Sabiduría es tratada como si fuera engendrada del Padre y en efecto es así. Cristo era la Sabiduría encarnada desde la Santísima Trinidad, por supuesto, la S.T. es Sabiduría total y por lo tanto, el Hijo, una vez encarnado, se la lleva consigo para mostrarle a los hombres la infinita misericordia de Dios. 

Los conceptos inefables como son la S.T. o Dios son representados con los términos ''sustancia'' o ''esencia'', para explicar aquello que no podemos expresar correctamente con palabras. Para comprender a Dios, el pensamiento es más rápido y accesible que la palabra. 

Sin embargo, San Agustín como si fuera un Aristóteles del Imperio Romano, utiliza el concepto de Género y Especie que el filósofo griego usaba para denominar a los animales y los hombres. Por ejemplo, tenemos tres hombres Abraham, Isaac y Jacob. Los tres son diferentes en cuanto a que uno era padre y otro hijo, pero los tres tienen algo en común que es la humanidad. Lo mismo ocurre con los animales, por ejemplo, buey, caballo y perro, si bien son diferentes, los une su animalidad. 

Ahora, ¿cómo podemos encajar a la Santísima Trinidad en un sólo concepto? Sabemos que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son distintos, pero ¿habrá un concepto que los una? ¿Acaso podremos decir ''tres dioses''? 

En estricto sentido, la palabra substancia significa subsistir, mientras que la esencia proviene de la palabra ser. Podemos pensar de primer plano que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son esencias en sí mismas o substancias en sí mismas porque subsisten y ''son''. Entonces ¿qué diremos? ¿que Dios son tres sustancias? No estría permitido decir esto porque Dios mismo es sustancia (porque subsiste por sí mismo) y esencia (porque es por sí mismo). Como conclusión, San Agustín encierra el concepto de S.T. como género, diciendo que esta es Dios

Sustancia y esencia

Por supuesto que Dios vive porque es, pero también es sustancia porque también subsiste. ¿Será apropiado decir que un Dios tenga la necesidad de subsistir? Todo lo que sea substancia subsiste, incluso el cuerpo es una substancia porque, a pesar de que se destruya, subsiste un tiempo. No obstante, cada cosa que subsista tiene atributos porque toda materialidad las tiene. ¿Diremos que Dios es materia al subsistir? San Agustín nos dice que el concepto de ''substancia'' en Dios, sólo se da en modo ''metafórico'', ya que los atributo los tiene: omnipotente, omnipresente, todopoderoso, etc. Todos estos atributos no pueden existir si no fuera sustancia. 

Finalmente, podríamos decir que en la S.T. el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo no pueden nombrarse como Dios individualmente, sino que siempre nombrando a los tres al mismo tiempo, ya que Dios es sustancia y esencia. Los tres son distintos, pero ninguno es superior a otro porque los tres son Dios. 



Conclusión

Este es un gran esfuerzo por San Agustín de tratar de entender la Santísima Trinidad a través de la razón. La unión de fe y razón puede convencernos de manera efectiva, pero ¿será esto permitido por las altas autoridades de la fe? Recordemos a Juan Pablo II, quien no aprobaba la idea de mezclar la creencia con la razón humana, cosa que San Agustín trataba de unir. Si bien hasta ahora ha sido un gran trabajo por San Agustín, aún queda mucho por hablar sobre la Santísima Trinidad

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